PAREJA Y FAMILIA

Ante la infidelidad las mujeres y los hombres reaccionan de manera diferente

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Investigadores de la Universidad Noruega  y de la Universidad de Texas dicen que la psicología evolutiva puede ayudar a explicar las formas en que reaccionan ante la infidelidad las mujeres y los hombres.

“La psicología de los hombres y las mujeres es similar en la mayoría de las áreas, pero no cuando se trata de la reproducción”, dijo el profesor Mons Bendixen del Departamento de Psicología de la Universidad de Noruega.

El profesor Mons Bendixen se asoció con  el profesor Leif Edward Ottesen Kennair y el profesor David Buss de la Universidad de Texas, para el presente estudio, que involucró a más de 1.000 participantes.

Aunque los investigadores ya esperaban que mujeres y hombres respondieran de manera diferente a las preguntas sobre la infidelidad y los celos, ellos se sorprendieron cuando vieron que las diferencias eran muy grandes.

Incluso en culturas donde prevalece la igualdad de género, las grandes diferencias persisten en lo que desencadena los celos en los hombres y las mujeres, señalaron los investigadores.

Investigaciones recientes sobre los celos consideran dos tipos principales de la infidelidad: Tener relaciones sexuales con una persona fuera de la relación, o el desarrollo de un apego emocional a una persona fuera de la relación.

La psicología tiene dos contrastantes perspectivas teóricas sobre los hombres y las respuestas emocionales de las mujeres a la infidelidad. La primera tiene sus raíces en los roles de género culturales, mientras que el otro toma una perspectiva psicología evolutiva, explican los investigadores en su estudio.

El primer punto de vista sostiene que en una cultura con un alto grado de igualdad, los hombres y las mujeres interpretan el mundo de manera similar. De acuerdo con este enfoque, la mente humana está conformada en gran parte por los diferentes roles que las culturas asignan a las mujeres y los hombres así como las experiencias que tienen en esos roles.

La perspectiva evolutiva es diferente, señalan los investigadores. Sostiene que durante miles de generaciones hombres y mujeres han tenido que adaptarse a los diferentes retos que están relacionados con la reproducción, incluyendo la infidelidad.

Un hombre debe decidir si realmente es el padre del hijo de su pareja, y si debe optar por invertir todo su protección y recursos sobre este niño.

De acuerdo con la psicología evolutiva, los celos de los hombres son una reacción emocional a los signos de la infidelidad sexual. Los celos sirven para reducir las posibilidades de que su pareja le sea infiel, al vigilarla más de cerca.

Es una historia diferente para la madre. Ella sabe a ciencia cierta que ella es la madre del niño, pero debe asegurarse de que el padre del niño proporcionará a sus hijos los alimentos y la seguridad así como el estatus social que necesitan. La mayor amenaza para la mujer no es que el hombre tenga relaciones sexuales con otras mujeres, sino que pase el tiempo y gaste sus recursos en las mujeres que no sean ella, explican los investigadores.

“La perspectiva de rol de género cultural, cree que los celos se aprenden, pero estamos seguros de que estas reacciones son mecanismos que forman parte de una mente humana que evolucionó, dados los hallazgos comparativos a través de varias naciones”, explicó Bendixen.

En el nuevo estudio, los participantes recibieron al azar una de las cuatro versiones de un cuestionario acerca de los celos. Y se pidió a mitad de los encuestados que marcaran si el aspecto emocional o sexual de la infidelidad era el más molesto para ellos en cuatro escenarios diferentes de infidelidad, el llamado paradigma de la “elección forzada”.

La otra mitad clasificaron los escenarios mediante una medida continua. Se les pidió que informaran sobre una escala de uno (no celoso) a siete (muy) celoso o lo molestos que estaban cuando los escenarios describían o bien la infidelidad emocional o la sexual.

“Al igual que en dos de nuestros estudios anteriores, encontramos diferencias sexuales claras en las respuestas de los celos entre los que tenían que elegir qué aspecto de la infidelidad era más molesto para ellos”, dijo Bendixen.

“También encontramos diferencias sexuales similares cuando se utilizó un paradigma de medida continua. Estas diferencias de sexo son notables, ya que se obtuvieron utilizando dos métodos alternativos de medición”.

Como conclusión los resultados muestran claramente que los hombres son más celosos de la infidelidad sexual, mientras que las mujeres son más celosas de la infidelidad emocional.

Fuente: Journal Personality and Individual Differences

Deja un comentario