SALUD MENTAL

Bailar tango beneficia a los pacientes con Parkinson

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Bailar el tango argentino podría tener beneficios potenciales para las personas en ciertas etapas en el desarrollo de la Enfermedad de Parkinson (EP), según los resultados de un nuevo estudio realizado por investigadores del Instituto Neurológico de Montreal, el Hospital “The Neuro”, de la Universidad McGill y el Instituto de Investigación del Centro de Salud de la Universidad McGill.

El estudio se centró en los cambios en las habilidades motoras de los pacientes después de un curso de tango de 12 semanas, siendo este el primer estudio para evaluar el efecto que tiene el tango en los síntomas no motores.

El estudio se centró en si una actividad social y física ligada a la música, como el tango, podría tener posible valor terapéutico para los pacientes con EP que característicamente sufren de disfunciones motoras – temblor, rigidez, disfunción de la marcha -, así como de los síntomas no motores , como la depresión, la fatiga y la degeneración cognitiva.

Cuarenta hombres y mujeres con la Enfermedad de Parkinson  participaron en el estudio, donde asistieron a clases de tango con dos profesores profesionales de danza. Los pacientes procedían de la clínica del Centro de Salud de la Universidad McGill.

En el estudio, los investigadores encontramos que el tango era útil para mejorar significativamente el equilibrio y la movilidad funcional, y parecía animar a los pacientes a continuar con el proceso general de su terapia. También encontraron beneficios, aunque modestos en términos de las funciones cognitivas de los pacientes y en la reducción de la fatiga. No se detectaron cambios significativos en las funciones generales motoras.

El tango argentino puede ser particularmente útil para mejorar el equilibrio y la movilidad funcional de los pacientes con EP.  El tango requiere pasos específicos que involucran caminar rítmicamente hacia adelante y hacia atrás. Esto puede ser particularmente útil para las dificultades de estos pacientes al caminar especialmente para la congelación de la marcha y para prevenir las caídas hacia atrás. Además, el tango requiere memoria de trabajo, control de la atención, y la multitarea para incorporar tanto lo recién aprendido como elementos de danza previamente aprendidos, para mantenerse al ritmo de la música, y maniobrar alrededor de otros en la pista de baile.

Muchos pacientes con EP han encontrado programas de ejercicios tradicionales poco atractivo. Más de la mitad de los pacientes con EP no pueden conseguir su dosis diaria recomendada de actividad física. Sin embargo, hay una conexión entre los sistemas de dopamina en el cerebro y la música – que son fundamentales para el establecimiento y mantenimiento de la conducta. Así, la combinación de la música con el ejercicio de la danza como el tango, puede aumentar la accesibilidad, el disfrute, y la motivación, así como mejorar el estado de ánimo y la estimulación cognitiva.

Fuente: Science daily

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