¡Cambia tu vida!: un método de 21 días

Un reconocido cirujano plástico de la Universidad de Columbia llamado Maxwell Maltz, empezó a darse cuenta en la década de los 50s de un patrón que seguían sus pacientes: cuando les modificaba algún rasgo de la cara, por ejemplo, la nariz, les llevaba 21 días acostumbrarse al nuevo aspecto. Observó también que el síndrome del miembro fantasma en los amputados seguía el mismo patrón de los 21 días. Estos y muchos otros fenómenos observados comúnmente tienden a mostrar que se requiere de un mínimo de 21 días para que una imagen mental establecida desaparezca y cuaje una nueva.

Actuamos y sentimos no de acuerdo con la realidad, sino a la imagen que nos hemos formado de ella. Los hábitos, buenos o malos, se moldean del mismo modo. La imagen que las personas tienen de sí mismas y las conductas que han creado, guardan estrecha relación entre sí. Al cambiar la imagen, es muy probable cambiarán los hábitos.

William James, uno de los padres de la psicología moderna, escribió en su libro Principios de Psicología que aprender nuevas habilidades puede tener un efecto en la estructura física del cerebro, modificándolo y estableciendo nuevas relaciones y circuitos neuronales, que a su vez alteran su funcionamiento. Ya se hablaba entonces del concepto de plasticidad cerebral o neuronal, que ahora es clave en el estudio de las Neurociencias. El cerebro es un órgano moldeable y cada destreza aprendida, lengua estudiada o experiencia vivida, reconfigura nuestro mapa cerebral.

Pero entonces si esto que han descubierto estas grandes personalidades en el campo de la Psicología es cierto, ¿por qué es tan difícil instaurar un nuevo hábito?. Lo que sucede es que hay muchos factores que fallan. Lo que quieres convertir en un hábito, debe conectarte con algo que realmente te motive. Solo se pueden crear con aquellos objetivos y valores con los que te sientas alineado. No sirve de nada querer hacer ejercicio diariamente si eso no está conectado con algo importante para ti, por mucho que te lo sugiera alguien mas. Si algo no te gusta ni te apasiona, por mucho que lo hagas muchos días seguidos, lo acabarás abandonando porque no le encontrarás el sentido. Es importante encontrar sentido a lo que haces y hallar una respuesta a ¿para qué lo hago?’ y no ‘¿por qué lo hago?.

¿Por qué entonces es más rápido adquirir un mal hábito frente a uno beneficioso?, bueno la realidad es que los hábitos nocivos producen placer a corto plazo, y en muchos casos preferimos la inmediatez al beneficio que, a medio o largo plazo, puede reportar uno saludable. Debemos cultivar la paciencia y saber con certeza que estás conectado con algo bueno para ti, que estás conectado con tus objetivos y valores. Gracias a los valores tomamos decisiones, son la raíz por la que nos movemos y actuamos. Cuando vas a tomar una decisión, la pregunta que deberías hacerte es: ¿esta acción honra alguno de mis valores o los traiciona? Si el nuevo hábito está ligado a un valor importante para ti, no va a costarte realizarlo.

Retomando los descubrimientos y las enseñanzas de Maxwell Maltz, gurús del coaching y del desarrollo personal actuales aplican su análisis sobre el patrón que seguían sus pacientes, para crear así programas que invitan a transformar la vida de las personas en 21 días.

La famosa comunicadora y actriz Oprah Winfrey, una de las mujeres más influyentes de EE UU, se ha unido a la propuesta de Deepak Chopra, y juntos han creado Oprah & Deepak, 21-Meditation Experience, una red que conecta e inspira a más de 3 millones de personas en 194 países a través de los retos que han ido entregando consecutivamente en Internet: Salud Perfecta, Relaciones Milagrosas, Deseo y Destino, Encontrando tu Flow, Expandiendo tu Felicidad entre otros.

Todo lo que puedes imaginar o desear está disponible para ti, aquí y ahora. En este viaje transformador de tres semanas, Oprah y Deepak revelan los secretos para atraer todo el amor, el éxito y la felicidad que deseas. La pregunta sería entonces ¿estás preparado para crear la vida que siempre has soñado?, solo tú tienes la respuesta.

Fuente: http://elpais.com

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