Cómo el ejercicio puede ayudarte a recordar palabras

Cómo el ejercicio puede ayudarte a recordar palabras.

Llamémosles momentos imprecisos a  esos momentos en que no podemos recordar el nombre o la palabra que sabemos que sabemos. Se cree que estos lapsus frustrantes son causados ​​por una interrupción breve en la capacidad del cerebro para acceder a los sonidos de una palabra. No hemos olvidado la palabra, y sabemos su significado, pero su formulación baila burlonamente más allá de nuestro alcance. Aunque estos problemas mentales son comunes a lo largo de la vida, se vuelven más frecuentes con la edad. No se sabe si esto es una parte inevitable de envejecer o de alguna forma dependiente del estilo de vida. Pero debido a que la evidencia ya muestra que las personas mayores físicamente aptas han reducido los riesgos de una variedad de déficits cognitivos, los investigadores examinaron recientemente la relación entre la aptitud aeróbica y el recuerdo de palabras.

Para el estudio, cuyos resultados aparecieron el mes abril del 2018 en Scientific Reports, los investigadores de la Universidad de Birmingham analizaron los pulmones y las lenguas, en sentido figurado, de 28 hombres y mujeres mayores en el laboratorio de rendimiento humano de la escuela. Los voluntarios tenían entre 60 y 80 años y eran saludables, sin signos clínicos de problemas cognitivos. Sus capacidades aeróbicas se midieron haciendo que se subieran a una bicicleta estacionaria especializada hasta el agotamiento; los niveles de aptitud física entre los sujetos variaban mucho. Este grupo y un segundo grupo de voluntarios de más de 20 años se sentaron en las computadoras mientras las definiciones de las palabras aparecían en las pantallas, lo que les indicaba si sabían y podían decir la palabra implícita. El vocabulario tiende a ser oscuro, como “decantador”, porque las palabras que rara vez se usan son más difíciles de invocar rápidamente.

Como se esperaba, los sujetos jóvenes experimentaron muchas menos fallas de memoria que las personas mayores, a pesar de que tenían vocabularios más pequeños en general, según otras pruebas. Dentro del grupo anterior, la incapacidad para identificar y decir las palabras correctas estaba fuertemente relacionada con la aptitud. Mientras más en forma estaba alguien, era menos probable que él o ella pasara por un momento de “asfixia mental”.

Como una investigación observacional, una instantánea única de las capacidades humanas, el estudio no puede probar que una mayor aptitud física es lo que hace que los cerebros más viejos mantengan mejores habilidades de procesamiento; solo puede sugerir una correlación. Además, los hábitos de ejercicio no fueron considerados; la aptitud aeróbica, que depende en cierto grado de la genética, fue la variable medida. Tampoco el estudio analizó de manera más amplia cómo la aptitud podría interactuar con el procesamiento del lenguaje a medida que la persona envejece. No obstante, “la forma física tiene efectos generalizados en el cerebro”, dijo Katrien Segaert, una psicóloga de la Universidad de Birmingham que dirigió el estudio. Las áreas afectadas incluyen las cortezas frontal y temporal, que están involucradas en el procesamiento del lenguaje.

Segaert y sus colegas planean implementar escáneres cerebrales en estudios futuros para examinar cómo y dónde la actividad física y el ejercicio afectan más nuestra capacidad de invocar palabras. Pero, agregó que, este estudio insinúa que mantenerse en forma podría influenciar en qué tan bien nos comunicamos a medida que envejecemos. “El lenguaje es una habilidad crucial, como una parte central de la cognición”, comentó Katrien Segaert, y “estar en forma puede ayudar”.

Fuente: The New York Times

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