Como salir fortalecido después de un rechazo laboral

El primer paso al recibir la negativa de un empleo es no tomarlo de forma personal, dicen expertos; falta de experiencia laboral, de conocimientos y no saber venderse, son las principales causas.

Cuando una persona recibe un rechazo laboral además de significar la pérdida de una oportunidad de trabajo y de ingresos, puede convertirse en un duro golpe a su autoestima. Entre más se repita esta situación a una persona puede cada vez más mermar el estado emocional de un aspirante pudiendo caer en una depresión.

Sin embargo a pesar de lo doloroso que pueda resultar una negativa de trabajo debe evitarse hacer de este rechazo algo personal, y por el contrario tomarlo como una lección de aprendizaje  y detectar qué elementos influyeron para ser descartado.

En la mayoría de los casos los aspirantes a un puesto desconocen las causas por las que no resultaron elegidos. Las empresas no suelen comentar a los aspirantes porque fueron rechazados pero además los candidatos no buscan la retroalimentación y eso se convierte en el principal error al vivir un rechazo laboral.

Es válido contactar a quien nos entrevistó y preguntar el motivo por el cual nuestro perfil no encaja con el puesto ofertado. A veces el rechazo es porque hubo un candidato que se acercó más al perfil laboral esperado que nosotros, y esto no significa que haya sido por falta de talento.

Las razones por las que un aspirante es rechazado pueden ser falta de experiencia laboral, no saber venderse, bajos niveles de escolaridad, aspiraciones salariales muy altas, falta de habilidades sociales o conocimientos técnicos, entre muchas otras razones.

Generalmente no se  ve a un rechazo laboral del lado positivo, pero el reto es aprender a sacar ciertas ventajas de esa negativa. Veamos a continuación cinco sugerencias para enfrentar un rechazo laboral:

1. Buscar respuestas. Ante un “no” lo peor es reaccionar con ‘quejas’ y asumir que el mercado laboral no te quiere. Hay que buscar razones específicas, eso implica comentarios de quién realizó la entrevista o hasta de conocidos que trabajen en ese lugar, o cuestionarse  uno mismo si cuando nos presentamos a una oferta de trabajo nuestro perfil  se vinculó o no al perfil del puesto y de la propia empresa.

2. Analizar los motivos. Hay muchas personas que tras varios rechazos prefieren auto engañarse y buscar culpables más que asumir su responsabilidad. Una vez detectadas las posibles causas del rechazo, debe uno analizar cómo cambiar ese escenario pera estar mejor preparado la próxima vez.

3. No insistir en la empresa que nos rechazó. Algunas empresas se convierten en “ideales” para trabajar para los candidatos por el prestigio que tienen estas. Si uno quiere realmente seguir insistiendo para ser contratado en alguna organización especifica hay que investigar primero si la organización tiene políticas respecto a tiempo estimado para aplicar de nuevo a un puesto en ese lugar. En muchas ocasiones vale más la pena buscar en otras organizaciones con igual o mayor prestigio.

4. Seguir capacitándose. Cada candidato debe ser consciente de lo que tiene o le falta para cubrir un puesto, si se recibe un “no” hay que evitar que eso detone inactividad. En lo que se buscan otras oportunidades hay que continuar preparándose. No continuar actualizándose será sinónimo de falta de motivación en otras entrevistas laborales futuras.

5. Aprender de los rechazos. ¿Qué pasa si vas de una a otra entrevista sin lograr emplearte?. Muchas veces  la gente se predispone a pensamientos negativos. Esa emocionalidad se transmite al empleador y si no se hace un cambio en esos pensamientos, los siguientes encuentros terminarán siendo un rechazo tras otro a menos que aprendamos la lección y nos presentemos la siguiente ocasión con una actitud positiva y renovada.

La próxima vez que vayas a una entrevista de trabajo recuerda aquella gran frase de Henry Ford que alguna vez dijo:  “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.  Muchas veces la diferencia entre ser contratado o no depende en la actitud con que nos presentemos.          

Fuente: http://www.cnnexpansion.com 

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