Cuatro tipos de personalidades fiancieras; algunas son peligrosas a la hora de invertir nuestro dinero

En la vida las decisiones que tomamos están influidas por nuestras creencias y emociones. Por esta razón al invertir nuestro dinero es importante conocer y comprender las influencias emocionales y psicológicas que tienen impacto en nuestro bolsillo. El reconocer esto nos ayudará a identificar nuestros errores típicos a la hora de manejar nuestro dinero.

Con el objetivo de demostrar lo anterior y, además, ofrecer a los inversionistas herramientas que les permitan realizar transacciones  financieras con mayor valor, el Instituto de Investigación de Credit Suisse junto con la Universidad de Zurich en Suiza, presentaron recientemente  el estudio titulado “Finanzas Conductuales: La Psicología de la Inversión”.

El estudio menciona que  al invertir nuestro dinero está involucrada la  psicología, por lo que es importante que  entendamos los aspectos psicológicos para, de esta manera, evitar situaciones futuras problemáticas.

Si bien en México el inversionista promedio prefiere el bajo riesgo, por lo que participa en renta fija, esto no significa que debe ignorar lo antes mencionado, ya que cada inversión lleva consigo un riesgo.

Al hablar concretamente sobre nuestras estrategias financieras, estas hay que revisarlas constantemente, pues con el paso del tiempo, la capacidad de riesgo  cambia considerablemente por dos motivos: el primero es que las ganancias y pérdidas en el mercado financiero modifican sus activos, el segundo es por situaciones personales.

El reporte “Finanzas Conductuales: La Psicología de la Inversión”, asevera que la gente comete errores en las decisiones de inversión. Al hablar de finanzas conductuales, la inversión es 80% psicológica. Por fortuna se han creado en la actualidad métodos que ayudan a los inversionistas a identificar sus errores típicos mientras que al mismo tiempo se encuentra el portafolio adecuado para cada uno.

Credit Suisse sitúa cuatro tipos de inversionistas.

1. Inversionistas intuitivos: toman decisiones emocionales. Sin la estrategia de inversión adecuada existe el riesgo de que se vean demasiado influenciados por la evolución actual del mercado y perder de vista sus objetivos de inversión.

2. Inversionistas exploradores: están muy familiarizados con el mercado financiero, pero toman decisiones emocionales. Tienen una buena perspectiva de los riesgos y las oportunidades en el mercado. Aunque a veces quedan deslumbrados por nuevos e innovadores productos financieros, siempre tienen los riesgos en mente. A pesar de sus vastos conocimientos financieros los inversionistas exploradores a veces abandonan su estrategia de inversión predefinida por razones emocionales. Por esto, sus inversiones deben ser revisadas periódicamente para asegurar que cumplan con la estrategia de inversión.

3. Inversionistas realistas: son capaces de dejar sus emociones a un lado y no dejarse influenciar por ellas. Sin embargo, carecen de conocimientos financieros para evaluar adecuadamente los riesgos y las oportunidades. A este tipo de inversionista se les recomienda tener una asesoría profesional de inversión, la cual les ayude a tomar decisiones de inversión más adecuadas y a mejorar sus conocimientos financieros.

4. Inversionistas estratégicos: tienen buen conocimiento de los mercados financieros, de tal forma que pueden evaluar los riesgos y las oportunidades que enfrentan. Ellos tampoco son persuadidos por las emociones y pueden tomar decisiones objetivas. Su enfoque estratégico les ayuda a siempre mantener sus objetivos de inversión.

Es  importante que antes de invertir nuestro dinero nos autoevaluemos y reconozcamos que tipo de inversionista somos.  De esta forma podremos llevar a cabo inversiones que nos puedan dar buenos rendimientos y no dolores de cabeza.

Fuente: http://eleconomista.com.mx  

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