Dan Ariely: su vida y su obra en pocas palabras

Ariely nació en Nueva York el 29 de abril de 1968 mientras su padre estaba estudiando un máster en administración de negocios en la Universidad de Columbia. A los 3 años regresaron a Israel. Creció en Ramat Gan y Ramat Hasharon. Durante su último año de estudios, estuvo en el Hanoar Haoved Vehalomed, un movimiento juvenil sionista-socialista de Israel, y mientras preparaba «signos de fuego», una ceremonia característica de los movimientos juveniles israelíes, sufrió un accidente con una bengala de magnesio que le provocó quemaduras de tercer grado en el 70% de su cuerpo, esto le  provocó su curiosidad por cómo vemos la realidad y cómo es de verdad, por ejemplo, ¿son mejores las curas largas y dolorosas o las curas rápidas y extremadamente dolorosas? Las enfermeras optaban por ser rápidas pero él prefería que fueran lentas, con un dolor no tan agudo. Razona que las enfermeras también sufren, y que con unas curas rápidas sufren menos que causando dolor al paciente durante las curas lentas. Por supuesto que las enfermeras quieren lo mejor para el paciente, pero terminan haciendo lo contrario.

Ariely era profesor de física y matemáticas en la Universidad de Tel Aviv, pero fue trasladado a filosofía y psicología cuando comenzó a tener problemas para escribir, debido a que era un esfuerzo físico demasiado elevado. Sin embargo, en su último año, se dedicó exclusivamente a la psicología y recibió el doctorado. También posee un doctorado y un master en psicología cognitiva de la Universidad de Carolina del Norte y un doctorado en Negocios en la Universidad de Duke

Tras obtener sus doctorados trabajó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts de 1998 a 2008, Ariel volvió a Duke como profesor de psicología del comportamiento económico. Además de sus escritos académicos ha publicado dos famosos libros «Las trampas del deseo» y «Las ventajas del deseo».Fundó el Centro de la Retrospectiva Avanzada.

Ariely sostiene que el sentido de moralidad está asociado al grado de engaño con el que una persona se siente cómoda. Afirma, a su vez, que la conducta está motivada por dos motivaciones opuestas y en conflicto, querer considerarse una persona honesta u honorable y querer sacar provecho del engaño.

A partir de estudios experimentales concluye que las personas tienden a ser más deshonestas en presencia de objetos no monetarios que ante dinero de verdad.

Para Ariely usar dinero para motivar a las personas es un “arma de doble filo”, afirma que los incentivos bajos o moderados pueden ser útiles en el caso de tareas que requieren capacidad cognitiva, pero cuando el incentivo es muy elevado, puede desviar la mayor parte de la atención y, por lo tanto, distraer la mente de la persona con fantasías sobre la recompensa.

Ariely está casado y tiene dos hijos. Actualmente tiene  48 años de edad.

Fuente: Wikipedia

 

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