El cómo reaccionamos al estrés es más importante que la frecuencia con que se presenta

De acuerdo con investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania y la Universidad de Columbia, el cómo percibimos y reaccionamos a los acontecimientos estresantes  es más importante para nuestra salud que la frecuencia con que se presentan estos.

Nancy L. Sin quien es la autora principal del estudio y sus colegas querían averiguar si el estrés diario y la variabilidad de la frecuencia cardíaca – una medida de la regulación autonómica del corazón – estaban vinculados. La variabilidad del ritmo cardíaco es la variación en los intervalos entre latidos consecutivos.

“Una mayor  variabilidad del ritmo cardíaco es mejor para la salud, ya que refleja la capacidad de responder a los desafíos”, dijo Sin, estudiante postdoctoral en el Centro para el Envejecimiento Saludable y en el Departamento de Salud Bioconductual en la Universidad Estatal de Pensilvania. “Las personas con menor variabilidad del ritmo cardíaco tienen un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y de muerte prematura.”

La depresión y los eventos estresantes son conocidos por ser perjudiciales para la salud, pero se ha prestado menos atención a las consecuencias para la salud sobre las frustraciones y los problemas en la vida cotidiana. Antes de esta investigación, muy pocos estudios habían analizado la relación entre la variabilidad de la frecuencia cardíaca y los eventos estresantes diarios.

Nancy L. Sin y sus colegas analizaron los datos recogidos de 909 participantes, incluyendo entrevistas telefónicas diarias durante ocho días consecutivos y los resultados de electrocardiogramas. Los participantes tenían entre las edades de 35 y 85 y se obtuvieron de un estudio nacional.

Durante las entrevistas telefónicas diarias, se pidió a los participantes para informaran de los acontecimientos estresantes que habían experimentado ese día, la clasificación de lo estresante que cada evento incluía “nada”, “poco”, “algo” o “mucho”. También se les preguntó acerca de sus emociones negativas de ese día, como sentirse enojado, triste o nervioso. En promedio, los participantes informaron que tenían por lo menos una experiencia estresante el 42 por ciento de los días que duraron las entrevistas, y estas experiencias fueron generalmente clasificadas como “algo” estresante.

Los investigadores encontraron que los participantes que informaron de una gran cantidad de situaciones de estrés en sus vidas no eran necesariamente los que tenían una menor variabilidad de la frecuencia cardíaca. No importa cuántos o qué tan pocos acontecimientos estresantes una persona se enfrenta día a día lo importante es cómo perciben los eventos estresantes o si experimentaron un mayor aumento en las emociones negativas y tuvieron una menor variabilidad del ritmo cardíaco – es decir, estas personas pueden tener un mayor riesgo para desarrollar enfermedades del corazón.

“Estos resultados nos dicen que las percepciones de una persona y las reacciones emocionales a los acontecimientos estresantes son más importantes que la exposición al estrés en sí mismos”, dijo Sin. “Esto se suma a la evidencia de que las molestias menores pueden acumularse hasta influir en la salud. Esperamos que estos hallazgos ayudarán para desarrollar intervenciones con el objetivo de mejorar el bienestar en la vida diaria y para promover una mejor salud en general.”

Fuente: Psychosomatic Medicine

Nancy L. Sin, Richard P. Sloan, Paula S. McKinley, David M. Almeida. Linking Daily Stress Processes and Laboratory-Based Heart Rate Variability in a National Sample of Midlife and Older Adults. Psychosomatic Medicine, 2016; 1 DOI: 10.1097/PSY.0000000000000306

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