El Día Mundial del Alzheimer se conmemoró ayer

Por iniciativa de la OMS, cada 21 de setiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer. A propósito de esta fecha,  podemos decir que una de las características principales del Alzheimer es el deterioro progresivo de las funciones mentales, y este padecimiento afecta aproximadamente a 30 millones de personas en el mundo y su crecimiento se duplica cada cinco años. Según expertos, es tal su magnitud y ritmo de crecimiento que, como hoy es la  diabetes para México, en los próximos años habrá una nueva epidemia: el Alzheimer. Ahora mismo se estima que al menos 800 mil mexicanos padecen este tipo de demencia.

Quienes llegan a presentar esa demencia, principalmente adultos mayores de 60 años, acumulan proteína amiloide en forma de pequeñas fibrillas que se entrelazan dentro de las neuronas llamadas ovillos neurofibriales, que a su vez almacenan la proteína tau. Esas sustancias generan cambios en el comportamiento intelectual, así como fallas en la memoria y orientación, lo que ocasiona que quienes la padecen requieran de cuidados especiales.

Otros síntomas que presentan las personas con esa patología progresiva e irreversible son dificultad para realizar tareas familiares, problemas para articular el lenguaje, olvidar fechas y lugares, no saber qué hacer en situaciones simples, no pueden realizar operaciones aritméticas como sumar, restar y multiplicar. También suelen perder objetos personales, presentan cambios de ánimo, del comportamiento y de personalidad, además pierden iniciativa, es decir no se levantan, no comen, no hacen la comida, no se visten, entre otras. 

Si bien hasta el momento no existe una cura para el Alzheimer, para proteger al cerebro de esta patología o bien para retrasar su aparición se recomienda:

  • Cuidar el corazón: preservar los factores de riesgo vascular como así también el colesterol, la glucemia, la hipertensión y no fumar. Los controles periódicos son de suma importancia.
  • Hacer actividad física: caminata, yoga, pilates.
  • Realizar actividades que desafíen al cerebro y lo saquen de una zona de comfort: estudiar cosas nuevas, aprender idiomas, aprender jardinería, leer más, ir más al cine, etc.
  • Mantener una actividad social y recreativa activa: esto aleja de la depresión y siempre la vida social enriquece a las personas.
  • Tener una buena alimentación: verduras, frutas, carnes blancas, legumbres, es decir, todos los componentes de la dieta mediterránea.

Fuente: http://yucatan.com.mx

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