El enseñar a los adolescentes cierta información valiosa mejora su rendimiento académico entre otros beneficios

En un nuevo estudio, psicólogos de la Universidad de Texas en Austin, encontraron que si se enseña a los adolescentes el hecho de que los rasgos de la personalidad y las habilidades sociales pueden cambiar, esto les ayudará a manejar mejor los retos sociales a los que se enfrentan. Dentro de los beneficios específicos están, el poder desarrollar su capacidad de recuperación, manejar el estrés y mejorar el rendimiento académico.

Los expertos coinciden en que la transición de la secundaria a la preparatoria es un momento difícil para los adolescentes. Las investigaciones previas han demostrado que los adolescentes se centran más en su estado emocional y sus relaciones; y que biológicamente, son más reactivos al estrés que otros grupos de otras edades.

Esta combinación de factores puede llevar a los adolescentes a creer que no tienen los recursos necesarios para manejar las dificultades sociales que se enfrentan en la escuela, haciéndolos más vulnerables a experimentar síntomas depresivos.

“Los adolescentes están muy centrados en la jerarquía social y el estatus de sus pares y cuando hacen la transición a la escuela secundaria, se ponen en una situación en la que tienen que averiguar por si mismos donde están parados”, dijo el profesor y psicólogo David Yeager, autor principal del estudio .

“A menudo, los adolescentes piensan que lo que es difícil para ellos ahora, va a ser difícil siempre. Esto en si es muy  estresante para ellos”.

En su estudio, Yeager sugiere enseñar a los estudiantes que los rasgos socialmente relevantes son maleables, y no fijos. Esto puede hacer que se sientan mejor equipados para hacer frente a los retos sociales, en lugar de verlos como amenazas duraderas.

A través de dos experimentos, Yeager y sus colegas observaron las respuestas fisiológicas al estrés de los adolescentes después de haber recibido capsulas informativas de cómo podrían mejorar sus respuestas cognitivas y fisiológicas en el manejo del estrés, así como mejorar en su rendimiento académico.

“El éxito de nuestro estudio no sugiere que hemos descubierto una especie de varita mágica para solucionar los problemas que enfrentan los adolescentes, sino que hemos dado un paso progresivo en el proceso de investigación para abordar varios problemas de salud pública en la adolescencia.”

Esta investigación se basó en los hallazgos de estudios previos, que habían mostrado que los adolescentes que creían que los rasgos de personalidad y habilidades sociales se podrían cambiar reportaron tasas más bajas en los síntomas depresivos al final de un ciclo escolar. Las investigaciones futuras deberían poner a prueba la eficacia de estas intervenciones psicológicas cuando se incluyen como parte de las materias en las escuelas secundarias.

Fuente: Journal Psychological Science.

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