El reducir el comportamiento agresivo de las niñas en clase beneficia a toda el aula

Una investigación reciente halla que la minimización de la conducta de la “chica mala” beneficia a toda la clase y no sólo a las niñas agresivas  para las que fue desarrollado un programa.

Los esfuerzos para reducir la agresión relacional entre las niñas urbanas en situación de riesgo ha sido el foco de la intervención “De amigo a amigo” (F2F por siglas en inglés del programa “Friend to Friend”), una estrategia desarrollada por investigadores del Hospital Infantil de Filadelfia (CHOP por sus siglas en inglés).

La agresión relacional, popularizada como la conducta de la “chica mala”, es una conducta no física, utilizando el chisme y la exclusión social para manipular la posición social o reputación de alguna compañera de clase. En contraste con la agresión física más frecuente entre los varones, la agresión relacional es un tipo de agresión más común de entre las niñas.

“Este nuevo estudio se basa en nuestro trabajo durante la última década, en el desarrollo de programas para frenar los comportamientos agresivos relacionales y la intimidación, para crear un entorno social saludable en las escuelas”, dijo el líder del estudio, Stephen S. Leff, codirector de  una Iniciativa de Prevención de la Violencia en el Hospital de Niños de Filadelfia (CHOP).

“Nuestros hallazgos sugieren que esta intervención parece tener un fuerte y amplio impacto que va más allá del enfoque principal del programa.”

Leff y sus colegas Tracy Evian Waasdorp y Brooke S. Paskewich han publicado sus hallazgos en línea en la revista Behavior Modification.

El equipo de estudio examinó los efectos del programa “De amigo a amigo” (F2F), como parte de un ensayo aleatorio basado en la escuela, comparando este programa con un grupo de control usando una intervención llamada Tareas, Habilidades de Estudio y Organización (HSO por sus siglas en ingles del programa “Homework, Study Skills and Organization”).

F2F es un programa de 10 semanas, con 20 sesiones de intervención diseñado para pequeños grupos para una población urbana de niñas afroamericanas de 3° a 5º grado que enseña la resolución de problemas, las estrategias de manejo de la ira, y la capacidad de liderazgo.

Además, durante las intervenciones, las niñas trabajaron con  facilitadores en el aula para apoyar en las 10 sesiones de clase del programa F2F dentro del plan de estudios como un esfuerzo para cambiar y reforzar las habilidades que aprendieron y promover su liderazgo así como su reputación.

Un estudio del 2015 estableció  a el F2F como la primera y única intervención de agresión relacional que demostró una disminución en las conductas agresivas relacionales entre las niñas de minorías urbanas cuya conducta se mantuvo al menos un año después de la conclusión del programa.

Además de este hallazgo, este estudio determinó que el programa F2F también tuvo un impacto más amplio sobre los estudiantes que no participan en esta intervención. Estos estudiantes experimentaron sólo el programa a través de las lecciones aprendidas por las niñas participantes en el F2F.

Seiscientos sesenta y cinco jóvenes (46,3 por ciento hombres) de seis escuelas dentro del distrito escolar de Filadelfia participaron en el estudio del 2016. Estaban en aulas los terceros, cuartos y quintos grados que tenían niñas agresivas asignadas al azar a los programas F2F o HSO.

Estas estudiantes fueron calificadas por sus compañeros de clase en una serie de comportamientos (por ejemplo, ser amable o la difusión de rumores), mientras que sus maestros evaluaron sus propias relaciones con cada estudiante.

Después de la intervención, no sólo las niñas agresivas que participan en F2F mejoraron sus comportamientos, sino que además los niños dentro de las aulas de estas chicas puntuaron más alto en las clasificaciones de pares por generar amistades positivas así como ser agradables, y obtuvieron puntajes más bajos en las evaluaciones en la propagación de rumores, la exclusión social y agresión física, en comparación con los niños en el programa  HSO.

Los niños también tenían relaciones más positivas con sus maestros que los niños similares en aulas HSO. Incluso las niñas en las aulas F2F que no estuvieron involucradas en la intervención directa del grupo fueron evaluadas por sus pares como generadoras de amistades positivas y por ser agradables en comparación con las niñas en las aulas HSO.

“Esperamos que nuestros futuros estudios confirmarán que el programa F2F tiene efectos fuertes para los jóvenes que no son el objetivo directo. En cualquier caso, estamos entusiasmados con el impacto inicial, y sentir que el programa tiene un gran potencial para ayudar a las niñas agresivas y sus compañeros de clase”.

Fuente: Eurekalert.org

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