EDUCATIVA

El sufrir de bullying durante la adolescencia está vinculado a la depresión en los adultos jóvenes

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Hay un rápido aumento de la depresión en los jóvenes adultos y puede estar relacionado con el bullying o intimidación sufrida en la  niñez. Esto llevó a un equipo de científicos para llevar a cabo uno de los mayores estudios sobre el tema.

Los investigadores, encabezados por Lucy Bowes en la Universidad de Oxford, examinaron la relación entre el acoso a los 13 años y la depresión a los 18 años. Lo hicieron mediante el análisis de los datos de intimidación y depresión en 3.898 participantes del Estudio Longitudinal Avon de Padres e Hijos (ALSPAC),  basada en la comunidad del Reino Unido.

A los 13 años, los participantes completaron un cuestionario de auto-reporte acerca de la intimidación o bullying vivida en estos años. Luego a los 18 años, completaron una evaluación que identifica a las personas que cumplen con los criterios acordados a nivel internacional para la depresión.

De los 683 adolescentes que habían sido intimidados con frecuencia (más de una vez a la semana) a los 13 años, 14.8 por ciento  experimentaron depresión a los 18 años. Y de los 1.446 adolescentes que habían experimentado alguna intimidación de una a tres veces a los 13 años, el 7,1 por ciento se deprimió a los 18 años. Sólo 5,5 por ciento de los adolescentes que no experimentaron acoso alguno estaban deprimidos a los 18 años.

Alrededor de 10.1 por ciento de los adolescentes intimidados con frecuencia sufríeron de depresión por más de dos años, en comparación con el 4,1 por ciento del grupo no intimidado.

En total, 2.668 participantes habían informado sobre la intimidación, así como otros factores que pueden haber causado su depresión, como problemas mentales y del comportamiento, situaciones familiares, y los eventos estresantes de la vida.

Cuando se tuvieron en cuenta estos factores, los adolescentes intimidados con frecuencia todavía tenían casi el doble de las posibilidades de depresión en comparación con aquellos que no experimentaron la intimidación. Esta conexión es la misma para hombres y mujeres.

El tipo más común de intimidación eran insultos – 36 por ciento habían experimentado este tipo de bullying, mientras que el 23 por ciento había padecido por quitarles sus pertenencias.

Si esto es una relación causal, hasta un 30 por ciento de la depresión en los adultos jóvenes podría atribuirse a la intimidación en sus años de adolescencia, explican los autores, añadiendo que el acoso podría tener una contribución significativa a la carga global de la depresión.

Si bien no hay conclusiones definitivas en este estudio se pueden tomar muy en cuenta estos resultados sobre causa y efecto. Los investigadores de este estudio añaden finalmente que las intervenciones para reducir la intimidación en las escuelas podría reducir a la vez la depresión en la vida posterior de las personas.

Fuente: The British Medical Journal.

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