¿Están nuestras reacciones emocionales vinculadas a nuestro ADN?

Todos conocemos a personas que de inmediato se echan a reír después de un momento de humor, mientras que otros apenas pueden esbozar una sonrisa. Una nueva investigación puede proporcionar una explicación para esta observación ya que los científicos han descubierto que la reactividad emocional de una persona puede comenzar en su ADN.

En un nuevo estudio que vincula a un gen a las expresiones emocionales positivas – como sonreir o reír – investigadores demostraron que las personas con una determinada variante genética sonreían o reían más tiempo viendo dibujos animados o clips de película sutilmente divertidas que las personas con un gen diferente.

En concreto, los investigadores encontraron que aquellos con alelos cortos del gen 5-HTTLPR sonreían y reina más que las personas con alelos largos.

Investigaciones anteriores habían relacionado este gen a las emociones negativas. Sin embargo este nuevo estudio proporciona la evidencia más fuerte hasta la fecha de que el mismo gen también está vinculado a las expresiones emocionales positivas.

Claudia M. Haase de la Universidad Northwestern y Ursula Beermann de la Universidad de Ginebra co-autoras del estudio, llevaron a cabo su investigación en el laboratorio de  la Universidad de California, Berkeley.

En el estudio, los científicos analizaron los alelos cortos y largos del gen 5-HTTLPR, que están implicados en la regulación de la serotonina, un neurotransmisor implicado en la depresión y la ansiedad.

Un alelo es una variante de un gen. Cada gen tiene dos alelos; los seres humanos heredan un alelo de la madre y otro del padre.

Las primeras investigaciones sugerían que los alelos cortos predecían resultados no deseados o negativos, como la depresión, ansiedad y abuso de sustancias. Se han encontrado personas con alelos cortos que tienen emociones negativas más altas que aquellos con alelos largos.

Pero este último estudio se suma a la creciente evidencia que sugiere que las personas con alelos cortos también pueden ser más sensibles a las máximas emociones de la vida.

“Contar con el alelo corto no es malo o riesgoso”, dijo Haase. “En cambio, el alelo corto amplifica las reacciones emocionales a ambos ambientes buenos o malos.”

“Nuestro estudio proporciona una imagen más completa de la vida emocional de las personas con el alelo corto”, agregó Haase. “Las personas con alelos cortos pueden florecer en un ambiente positivo y sufrir en uno negativo, mientras que las personas con alelos largos son menos sensibles a las condiciones ambientales.”

Aun así, no  podemos   ‘culpar’ a nuestra disposición genética en la manera de reaccionar en ambientes emocionales.

“La verdad fundamental de los genes es que ellos no tienen la última palabra. Siempre hay una interacción entre la naturaleza y la crianza que da forma a los resultados, y este estudio es otro ejemplo de ello” comentaron los investigadores.

Los datos de los  experimentos combinados del presente estudio indican que las personas con el alelo corto del 5-HTTLPR mostraron mayores expresiones emocionales positivas. En concreto, las personas con el alelo corto muestran mayores  sonrisas y risas genuinas que las personas con el alelo largo.

“Este estudio proporciona un gran apoyo a la idea de que las emociones positivas están bajo la misma carpa de los negativos, cuando se trata del alelo corto”, agregaron los autores.

Este nuevo estudio arroja nueva luz sobre una pieza importante del rompecabezas genético y puede ser que después de todo algunos genes son un amplificador de las emociones humanas, siento esto una  ganancia para las personas que los poseen.

Fuente: Journal Emotion

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