Estar a punto de ganar refuerza la adicción al juego

Cuando los jugadores patológicos viven muy de cerca el estar a punto de  ganar un juego  se activa fuertemente un área relacionada con la recompensa del cerebro, lo que lleva a reforzar aún más la adicción a los juegos de azar, según un nuevo estudio realizado por neurocientíficos holandeses.

Para el estudio, los investigadores compararon los escáneres de resonancia magnética funcional de 22 jugadores patológicos con un número similar de adultos sanos. Las exploraciones se tomaron mientras que los participantes estaban jugando en máquinas tragamonedas.

A pesar de que las pérdidas fueron objetivas, estar a punto de ganar activa un área en particular relacionada con la recompensa en el cuerpo estriado del cerebro de los participantes, y de acuerdo con los nuevos hallazgos, esta actividad fue exagerada en los jugadores patológicos. Los investigadores creen que este fenómeno refuerza la conducta de juego, creando una ilusión de control sobre el juego.

¿Por qué casi ganar dispara una fuerte sensación de recompensa tales en los cerebros de los jugadores patológicos? dijo el neurocientífico Guillaume Sescousse del Instituto Donders en la Universidad de Radboud en los Países Bajos.

“En situaciones normales los eventos donde esta uno cerca de ganar señala el hecho de que estamos aprendiendo” dijo Sescousse.

“Casi ganar refuerza así el comportamiento, lo que ocurre mediante la activación de la actividad en las regiones cerebrales relacionadas con la recompensa, como el cuerpo estriado. Esto sucede en  los juegos de azar. Las máquinas tragamonedas son aleatorias, en contraste con la vida cotidiana, lo que las hace un gran desafío para nuestro cerebro. Es por eso que estar a punto de ganar puede crear una ilusión de control”.

Por otra parte, los jugadores además de tener una fuerte ilusión de control, tienden a confiar en la suerte más que la población en general.

Estudios previos en animales han demostrado que las respuestas de comportamiento a eventos cerca de ganar son reguladas por la dopamina, pero esta influencia dopaminérgica todavía no se habían probado en seres humanos. Por lo tanto, todos los participantes en el estudio  realizaron el experimento dos veces: una vez después de recibir un bloqueador de la dopamina, y luego otra vez después de recibir un placebo.

Sorprendentemente, las respuestas del cerebro a los acontecimientos de casi ganar fueron influenciados por esta manipulación. “Para mí, esto es una confirmación más de la complejidad del asunto que estamos trabajando”, concluyó diciendo Sescousse.

Fuente: Journal Neuropsychopharmacology

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