SALUD MENTAL

Este 22 de octubre se celebra el Día Mundial de la Tartamudez

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Mañana miércoles se celebra el Día Mundial del Conocimiento de la Tartamudez, una fecha que para muchos es desconocida y más aún en la mayoría de los casos las personas no saben sobre los orígenes de la tartamudez.

Aunque muchas personas consideran la tartamudez como enfermedad, en realidad es un trastorno del habla que afecta el proceso de la comunicación.

Expertos sobre la tartamudez la definen como un problema que se presenta al momento de expresarse o comunicar algo de forma verbal, se identifica con mayor frecuencia en la infancia y se caracteriza por la constante interrupción involuntaria o bloqueo de la fluidez verbal.

La Asociación Iberoamericana de la Tartamudez (TTM-IB) en su página www.ttmib.org, indica que este trastorno del habla conlleva tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés. El filósofo griego Aristóteles acusaba a la lengua de ser el órgano responsable, mientras que Sigmund Freud y sus seguidores asociaron la tartamudez con crisis nerviosas y problemas psíquicos que reflejaban la búsqueda de los deseos reprimidos por salir al exterior.

Sin embargo en la actualidad el trastorno es considerado una afectación multifactorial en el desarrollo del lenguaje y el habla, que se presenta desde temprana edad y es más común entre varones. En el ámbito neurológico se sabe que puede haber problemas con las señales que se transmiten entre el cerebro y los nervios o los músculos, además de tener predisposición genéticas, si por ejemplo uno de los padres o antecesores directos fue tartamudo, aunque no es factor indispensable. Estudios fisiológicos muestran, igualmente, que en las personas tartamudas el cerebro se activa de forma diferente respecto a aquellas que no lo son.

Otros factores son ambientales y psicológicos, como por ejemplo el estrés, las críticas, las presiones y sobre todo la ansiedad que pueden ser detonantes de la tartamudez. A ellos se suman situaciones sociales, pues quien tartamudea muchas veces se enfrenta a la desesperación de las personas cercanas, así como a actos de intolerancia reflejados en burlas empeorando de esta manera más la autoestima del afectado. Esto se convierte en un círculo vicioso para estas personas: ya que al saber que se expresan con dificultad les causa estresa, y si hay ansiedad, tartamudean más.

La Asociación Internacional de Tartamudos (ISA) menciona que el trastorno afecta a más de seis millones de personas a nivel mundial y se manifiesta en uno de cada 20 niños, y que normalmente comienzan a presentar síntomas entre los dos y los cuatro años de edad.

En México, la Asociación Mexicana de la Tartamudez indica que aproximadamente un millón 100 mil mexicanos la padecen y que por cada mujer que tartamudea hay cuatro hombres con ese trastorno. Para hacer frente a este problema mundial, en 1998 la ISA decretó que cada 22 de octubre se celebraría el Día Mundial del Conocimiento de la Tartamudez.

El propósito fundamental es impulsar acciones para erradicar todo tipo de marginación hacia quienes sufren ese desorden en el habla, además de fomentar las terapias para su tratamiento y promover oportunidades laborales para quienes lo padecen.

La TTM-IB sugiere atender el trastorno antes de los cinco años de edad, con terapias que modifiquen los patrones del habla y eviten eventuales problemas psicológicos, generados por las burlas y el rechazo de los demás.

Por su parte la Fundación Americana de la Tartamudez recomienda a los padres hablar con el menor de un modo lento y pausado pero con fluidez, realizar preguntas al niño sin presionarlo, disponer de tiempo para él, ayudar a los miembros de la familia a comprender el tema, utilizar expresiones faciales para comunicarse y, sobre todo, la aceptación.

Por eso este 22 de octubre es un buen momento para tomar conciencia sobre los millones de personas que sufren de la tartamudez y sobre todo celebrar la buena noticia de que si se puede mejorar el proceso de  comunicación si se atiende sobre todo a temprana edad.

Fuente: http://www.frontera.info

Si quieres profundizar sobre el tema está el libro

La Tartamudez: Guía de Prevención y Tratamiento Infantil

De J. Santacreu, José Santacreu Mas y María Xesús Froján Parga.

Editorial: Biblioteca Nueva

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