GRAFFITIS: ¿EXPRESIÓN ARTÍSTICA O DENIGRACIÓN COLECTIVA?

El graffiti en esencia es, una expresión artística urbana. Una forma de comunicación hasta cierto punto válida para exteriorizar ideas, conceptos y una forma más de expresión citadina.

Sin embargo, en la Ciudad de México, ante la mirada complaciente de delegados y autoridades de todo nivel, el graffiti se ha convertido en una agresiva plaga depredadora del paisaje urbano y de la propiedad privada.

Ni el regente de la ciudad, ni ningún delegado, ni  los legisladores locales, están mínimamente interesados en, ya no digamos mejorar el paisaje citadino, sino en hacer por lo menos valer la ley en aras de proteger el derecho de los titulares de propiedad privada.

Debe haber soluciones contundentes a este fenómeno de expresión que lo único que evidencia es la calidad de la educación pública y de valores familiares.

¿Quién ha escuchado a algún secretario de Estado, encabezando una cruzada en contra del graffiti ofensivo y vandálico?

¿Quién ha sabido de iniciativas que promuevan castigos ejemplares a esos jóvenes que se manifiestan de manera criminal contaminando el paisaje urbano rayoneando propiedad privada y pública?

Pues sucede que el crecimiento de la expresión del graffiti nada artístico, y más bien vandálico, es directamente proporcional a la falta de respeto que inspiran los actuales liderazgos de la capital mexicana

No es posible ser cómplices del infortunio de México. En el extranjero nuestra reputación como país está en la lona, la percepción de los ciudadanos es que no existen liderazgos a la altura de las exigencias de los problemas nacionales. Ojalá personas influyentes en los diferentes ámbitos políticos, empresariales, culturales actúen con propuestas  creativas y realistas.

No es posible, que las zonas cercanas a las escuelas públicas sean las más grafiteadas.

¿Cuánto cuesta ignorar el problema? La pregunta no se circunscribe al costo de borrar un graffiti, más bien al ánimo de invertir en la Ciudad de México y al ánimo del ciudadano que vive en medio de garabatos y ordinarias expresiones gráficas que lastiman las propiedades públicas así como privadas y contaminan también el ambiente en forma visual y el inconsciente colectivo.

Que cierta es esa frase que dice que las personas que no saben crear destruyen y el grafiti es una forma de destruir a un más peligroso pues es un reflejo de la denigración colectiva.

Fuente: http://www.24-horas.mx

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario