La actividad física puede favorecer la aptitud mental en los niños

Un  estudio de reciente publicación  apunta a que la buena forma física podría  favorcer la aptitud mental de los menores.

El hallazgo no prueba que la buena forma física en realidad haga que los niños sean más inteligentes, pero ofrece respaldo a esta idea, aseguran los investigadores.

“Nuestro trabajo sugiere que los niños con una buena forma aeróbica y física tienen una mejor salud cerebral y unas habilidades cognitivas  superiores que sus compañeros con una condición física menos buena”, declara la autora del estudio, Laura Chaddock-Heyman, investigadora posdoctoral del Departamento de Psicología de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. “Con algo de suerte, estos hallazgos reforzarán la importancia de la buena forma aeróbica durante el desarrollo, y conducirán a oportunidades adicionales de actividad física dentro y fuera del ámbito escolar” añadió  la Dra. Chaddock-Heyman.

Los investigadores iniciaron el estudio para obtener más información sobre los vínculos entre la forma física y el cerebro en los niños.

Otras investigaciones han relacionado unos niveles más altos de forma física con una atención, memoria y habilidades académicas mejores, comentó  la Dra. Chaddock-Heyman.

Y dos estudios recientes hallaron que los niños con una buena forma física son más propensos a tener mejores habilidades lingüísticas y a que les vaya bien en las pruebas estandarizadas de matemáticas y lectura.

Pero sigue habiendo misterios. Si bien un ejercicio moderado mejora la potencia cerebral durante unas horas, por lo que hacer ejercicio antes de un examen es una buena idea, no está claro cómo la forma física afecta al cerebro a largo plazo, admite Bonita Marks, directora del Laboratorio de Enseñanza de Ciencias del Ejercicio de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill. “Hay menos certeza sobre el impacto crónico y para la salud; es realmente la clave para la investigación futura y la gestión de la salud”, añade.

El nuevo estudio no examinó ninguna habilidad del pensamiento, sino que solo observó la “materia blanca” del cerebro, que ayuda a las distintas regiones de este órgano a comunicarse entre sí.

Los investigadores escanearon los cerebros de 24 niños de nueve y diez años de edad, y hallaron que la materia blanca era distinta en los niños con una mejor forma física, señal potencial de unos cerebros mejores conectados. Unos niveles mejores de forma física podrían fomentar el flujo sanguíneo, aumentar el tamaño de ciertas áreas del cerebro y mejorar la estructura de la materia blanca, plantea la Dra. Chaddock-Heyman.

¿Qué significan los hallazgos para el panorama general?

Saberlo con certeza resulta difícil. Megan Herting, integrante posdoctoral de la División de Investigación sobre Niños, Jóvenes y Familias del Hospital Pediátrico de Los Ángeles, dice que los niños con unos peores niveles de condición física también eran los que pesaban más, “así que no está claro si es en realidad la forma física o la gordura lo que podría estar afectando al cerebro”.

“Los estudios muestran que los individuos obesos tienen unos cerebros distintos en comparación con sus pares de peso normal”, añade Megan Herting.

En cuanto al estereotipo del nerd debilucho y delgado, Megan considera que quizá es tiempo de repensarlo.

“Estos hallazgos”, afirma, “desafían la idea de que si uno tiene buena forma aeróbica es probable que sea tonto. De hecho, desde una perspectiva evolutiva estamos hechos para movernos. Entonces es posible que ser sedentario sea ‘malo’”.

Ahora, los investigadores están trabajando en un estudio que asigna a los niños a programas de ejercicio para ver qué sucede en sus cerebros con el tiempo en comparación con otros.

El estudio apareció  en la revista  Journal Frontiers in Human Neuroscience del 19 de agosto del 2014

Fuente: http://yucatan.com.mx    

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