SOCIAL

La belleza realmente está en el ojo del espectador

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Un nuevo estudio en gemelos muestra que las diferencias de opinión sobre el atractivo son el resultado de experiencias personales únicas para cada individuo.

Según los investigadores de este estudio, hay algunos aspectos de la atracción que son universales e incluso pueden estar codificados en nuestros genes. Por ejemplo, la gente tiende a preferir caras que son simétricas.

Pero, según el estudio, más allá de esas preferencias compartidas, la gente realmente tiene diferentes “tipos” de preferencias cuando se trata de apreciar la belleza.

“Estimamos que las preferencias estéticas de un individuo para caras coinciden en un 50 por ciento, con los demás”, escribieron los coautores  del estudio, la Dra. Laura Germine de la Universidad de Harvard y el Dr. Jeremy Wilmer del  Colegio Wellesley.

“Esto encaja con la creencia común que indica, que los modelos de moda pueden hacer una fortuna con su buena apariencia, mientras que por otro lado, los amigos pueden debatir interminablemente sobre quién es atractivo y quién no lo es.”

Investigaciones anteriores  se han enfocado en el atractivo de las caras, donde se han centrado principalmente en las características universales de la atracción, sin embargo este nuevo estudio se centra en donde se inician los desacuerdos sobre el atractivo facial.

Para hacer frente a esta discusión, los investigadores estudiaron primero las preferencias de caras de más de 35.000 voluntarios que visitaron su sitio web www.TestMyBrain.org. Luego utilizaron esta información para desarrollar una prueba de la singularidad de las preferencias de caras de un individuo.

Entonces probaron las preferencias de 547 pares de gemelos idénticos y 214 pares de gemelos no idénticos haciendo para que valoraran el atractivo de las 200 caras.

Las comparaciones entre los gemelos idénticos y no idénticos permitieron a los investigadores estimar la contribución relativa de los genes y el entorno para hacer frente a las preferencias.

Estudios anteriores de gemelos y familias han demostrado que prácticamente la mayoría de los rasgos humano, hasta cierto punto, pasan genéticamente de una generación a la siguiente. De hecho, los investigadores  encontraron esto en un estudio anterior donde  se investigó  la capacidad de reconocer rostros.

Por el contrario, este nuevo estudio muestra que el origen del “ojo del espectador” – en la singularidad de las preferencias de caras de una persona – se basa principalmente en la experiencia, no en los genes. Esas experiencias, por otra parte, son muy específicas para cada individuo, comentaron los investigadores.

“Los tipos de entornos que son importantes no son los que son compartidos por los que crecen en una misma familia, son mucho más sutiles e individuales, y pueden incluir  las propias experiencias únicas y altamente personales con amigos o compañeros, así como las redes sociales”, dijo Germine.

En otras palabras, esa cara bonita que uno ve tiene mucho más que ver con esas experiencias que son verdaderamente únicas para cada uno – los rostros que hemos visto en los medios de comunicación, las interacciones sociales únicas que tenemos cada día de nuestra vida, o la cara del primer novio o novia.

Los investigadores dicen que el gran impacto de la experiencia personal en las preferencias individuales de las caras “proporciona una nueva ventana a la evolución y la arquitectura del cerebro social”.

Y añaden que los estudios futuros podrían mirar más de cerca qué aspectos del medio ambiente son los más importantes en la formación de nuestras preferencias por ciertas caras, para entender nuestras preferencias para otras cosas – como el arte o la música  por ejemplo.

Fuente: Journal Current Biology

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