La comunicación potencializa el aprendizaje tanto en niños como en adultos

Los seres humanos aprendemos de diversas maneras, por ejemplo mediante la observación de lo que sucede a nuestro alrededor, y luego asociar eventos que ocurren con frecuencia juntos. Pero un nuevo estudio llevado a cabo en la Escuela Internacional de Estudios Avanzados  en Trieste, Italia, demuestra la enorme importancia de la comunicación y cómo se puede amplificar y acelerar el aprendizaje.

Para los seres humanos, de hecho, el intercambio de información mediante comunicación es un factor de vital importancia. Esto significa que mientras que normalmente asociamos un objeto con una acción después de la observación de sus ocurrencias en un cierto número de veces, es cuando ciertas “señales” de comunicación intervienen – como el contacto visual o refuerzo verbal de otra persona – a continuación, el aprendizaje tiene lugar mucho más rápidamente y sin necesidad de repetidas observaciones.

En el experimento a que llevó están conclusiones, lactantes de 18 meses observaron a un adulto interactuar con una caja que tenía dos botones y una lámpara en forma de corazón. Cuando se presionaba uno de los dos botones del corazón se iluminaba en la etapa inicial.

Después, se añadió una variable la “comunicación”: el adulto podía permanecer neutral o interactuar con el niño a través de  señales no verbales (contacto visual) y verbales (en el llamado “lenguaje infantil” – la típica manera que los adultos hablan con los niños pequeños) para enfatizar su acción.

En una fase posterior, los niños se quedaron solos para interactuar con la caja y los investigadores registraron el botón que se pulsaba primero.

Los resultados demuestran que en este experimento las señales comunicativas  fueron más importantes que la eficiencia de la acción. En comparación con la tendencia de los niños a elegir el botón más eficiente en la condición neutra, en la situación experimental tendían a preferir el botón con baja eficiencia si este hubiera sido puesto de relieve por las señales comunicativas de los adultos.

La información acerca de un objeto puede ser contingente o general. Por ejemplo, al aprender acerca de un objeto, podemos aprender su posición, que es información transitoria relacionada con un momento específico en el tiempo, o podemos aprender características más generales como su forma y función, que no están vinculados a ningún período de tiempo específico.

En otro experimento con adultos, los investigadores observaron que mientras que la mera observación de los objetos puede contribuir a la adquisición de información contingente y transitoria, cuando las señales de comunicación también estaban presentes, existe un sesgo para adquirir alguna información permanente, más general.

Estos estudios demuestran claramente la enorme importancia de la comunicación en el aprendizaje humano y sus implicaciones en los procesos de enseñanza formales e informales.

Fuente: PLOS One

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