La llamada “cuesta de enero” puede generar angustia y depresión, entre otros padecimientos psicológicos

La cuesta de enero es el nombre que reciben en países como España y México el conjunto de subidas de precios, tarifas y tasas que suceden al inicio de cada año, y que afectan a la capacidad de compra de los consumidores. Se trata de aumentos de precios en los productos regulados una vez al año, en el mes de enero, a diferencia del resto de bienes y servicios cuyos precios y servicios fluctúan a lo largo del calendario.

Esta situación de reducción del poder adquisitivo no es el único problema económico para las familias en enero, pues ocurre justo después de los tradicionales desembolsos en consumo para las Fiestas de Navidad. En México este es uno de los efectos más fuertes en el mes de Enero. El efecto erosionador de la cuesta de enero se ve parcialmente aliviado por el inicio de la temporada de rebajas, en la cual los comerciantes bajan los precios de los productos para dar salida a los que no pudieron vender en las Navidades.

Esta situación, que se presenta todos los años y que también está relacionada con las compras decembrinas excesivas, incluso puede llevar a que las personas tengan consecuencias que pueden derivar en padecimientos psicológicos.

En los padres de familia pueden tener un fuerte impacto emocional las responsabilidades económicas del hogar, en especial después de las fiestas de fin de año y la compra de regalos, la cartera se queda desgastada. Se genera preocupación y estrés que afectan el estado anímico.

Ante esta situación muchas personas no ven otra opción más que pedir prestado o empeñar sus pertenencias, quedándonos endeudados, tal vez sin poder recuperar sus cosas y sufriendo los siguientes meses hasta estabilizar la economía familiar.

Se ha visto que también durante el mes de enero se incrementan hasta un 30 por ciento las atenciones y consultas en los servicios de salud mental, como resultado de la preocupación. Que es una buena opción para recuperar nuestra estabilidad emocional, ya que cuando estamos angustiados o deprimidos no vemos con objetividad y optimismo el panorama a futuro.

A continuación veamos algunas sugerencias para superar de una mejor manera la cuesta de enero.

1.- Reserve una parte de su aguinaldo para liquidar o reestructurar deudas, de esta forma se quita un peso de encima y al mismo tiempo permite que sus ingresos durante el próximo año, no se vean tan afectados o tan disminuidos por las deudas que ha acumulado.

2.- Recuerda que una de las mejores estrategias financieras para que su aguinaldo tenga un efecto positivo, es el lograr un nivel de endeudamiento razonable.

3.- Es recomendable que elija liquidar aquella deuda de la que pueda salir más rápido; con ello tendrá a un acreedor menos o un compromiso menos que enfrentar en el futuro.

4.- Otra alternativa es cambiar de acreedor (persona o institución a la que se le debe dinero), es decir, si tiene una deuda que le implique intereses muy elevados, es aconsejable pagar esa deuda y en su caso cambiar de acreedor por otro que le permita tener ese adeudo en mejores condiciones.

5.- Si está pensando en pedir un préstamo para enfrentar los compromisos económicos que tiene en el mes de enero, es importante comparar las diferentes alternativas que existen (bancos, casas comerciales, casas de empeño), para ello tome en cuenta cuánto acabaría pagando en total al paso del tiempo y elija la que mejor le convenga.

6.- No siempre la tasa de interés más baja resulta ser la opción más barata, debido a que cada institución tiene su propia forma de calcular los intereses a pagar

Poe supuesto es más fácil y menos costoso en todos los sentidos el prevenir que remediar, sin embargo aunque sintamos la llamada cuesta de enero pesada recuerde que siempre hay muchas alternativas para recuperar su estabilidad económica y emocional.

Fuente: http://www.zocalo.com.mx

 

 

 

 

 

 

 

 

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