EDUCATIVA

La memoria y el aprendizaje aumentan después de una siesta y una recompensa

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Un nuevo estudio sugiere que cuando el proceso de aprendizaje va acompañado de un refuerzo positivo, y luego seguido por una siesta, la memoria mejora.

En concreto, los investigadores de la Universidad de Ginebra que llevaron a cabo este estudio descubrieron que los recuerdos asociados con una recompensa se refuerzan preferentemente por el sueño. Una pequeña siesta después de un período de aprendizaje parece aumentar el proceso de aprendizaje y la memoria.

“Las recompensas pueden actuar como una especie de etiqueta, sellando la información en el cerebro durante el aprendizaje”, dijo la investigadora principal de estudio, la Dra. Kinga Igloi de la Universidad de Ginebra.

“Durante el sueño, la información se consolida favorablemente sobre la información asociada con una recompensa y se transfiere a las áreas del cerebro asociadas con la memoria a largo plazo.”

“Nuestros hallazgos son relevantes para la comprensión de los efectos devastadores que la falta de sueño puede tener en el rendimiento”, comentó la Dra. Kinga Igloi.

Treinta y un voluntarios sanos fueron asignados al azar ya se a un grupo donde  tuvieron una siesta o un grupo donde se mantuvieron despiertos  y a ambos grupos se les recompensó por igual.

Los cerebros de los participantes fueron escaneados mientras estaban siendo entrenados para recordar pares de imágenes. Se mostraron ocho series de fotos y a los voluntarios se les dijo que si recordaban los  pares de  cuatro de ellos tendrían una recompensa mayor.

Después de un descanso de 90 minutos donde unos durmieron y otros se mantuvieron despiertos, se les puso a prueba su memoria sobre las ocho series de fotos y se les pidió que calificaran el grado de confianza sobre qué tan seguros estaban de dar una respuesta correcta. También los voluntarios participaron  en una prueba sorpresa de exactamente la misma naturaleza tres meses más tarde.

Los participantes a quienes se  les recompensó respondieron mejor a los exámenes, pero los participantes  donde tuvieron adicionalmente una siesta su desempeño fue mucho mejor en general. De igual manera, durante la prueba sorpresa tres meses más tarde los participantes que habían dormido después de enterarse respondieron mejor que aquellos que solo habían sido recompensados.

Las personas que tomaron una siesta también se sentían más seguras de lograr una respuesta correcta en las pruebas de memoria, incluso después de tres meses.

Las imágenes de resonancia magnética revelaron que el grupo de sueño experimentó una mayor actividad del hipocampo, una pequeña área del cerebro importante para la formación de recuerdos.

Después de tres meses, el grupo de sueño también mostró una mayor conectividad entre el hipocampo, la corteza prefrontal medial y el cuerpo estriado, las áreas del cerebro implicadas en la consolidación de la memoria y procesamiento de las recompensas.

“Ya sabíamos que el sueño ayuda a fortalecer los recuerdos, pero ahora también sabemos que ayuda a seleccionar y retener a aquello que tiene para nosotros un valor gratificante”, dijo Dra. Kinga Igloi.

“Tiene sentido que la consolidación de la memoria debe trabajar para dar prioridad a la información que es fundamental para nuestro éxito y la supervivencia” dijo finalmente la Dra. Kinga Igloi.

Fuente: Journal eLife

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