La práctica de ejercicios físicos y mentales tiene beneficios concretos en la salud del cerebro

Investigadores del Centro para la Salud del Cerebro en Dallas, Texas, descubrieron que el entrenamiento cognitivo mejora las funciones de ejecución, mientras que el realizar  actividades  aeróbicas mejoran la memoria.

Los investigadores encontraron que los adultos sanos que participaron en un estudio en ejercicios de formación cognitiva mostraron cambios positivos en la función cerebral ejecutiva, así como un incremento del 7,9 por ciento en el flujo global del cerebro en comparación con el estudio de sus contrapartes que participaron en un programa de ejercicios aeróbicos.

El grupo de ejercicios aeróbicos mostró aumentos de rendimiento de la memoria inmediata y retardada que no fueron vistos en el grupo de entrenamiento cognitivo. Este estudio es el primero que compara el flujo sanguíneo del cerebro y los datos obtenidos a través de la reactividad cerebrovascular a través de la resonancia magnética.

“Muchos adultos sin demencia experimentan cambios lentos, continuos y significativos en su cerebro, específicamente en las áreas de la memoria y la función ejecutiva, como la planificación y resolución de problemas”, dijo la doctora Sandra Bond Chapman, autora principal del estudio,  fundadora  y directora del Centro de la Salud del Cerebro.

“Podemos perder de 1 a 2 por ciento en el flujo sanguíneo cerebral global en cada década, a partir de los 20 años. El que hubiera casi un aumento del 8 por ciento en el flujo sanguíneo cerebral en el grupo de entrenamiento cognitivo puede ser visto como la recuperación de décadas de la salud del cerebro puesto que el flujo de sangre está vinculada a la salud de los nervios”.

Para el estudio, 36 adultos sedentarios  entre  56 y 75 años fueron asignados al azar ya sea en un entrenamiento cognitivo o a un grupo de entrenamiento físico. Cada grupo participó en un entrenamiento de tres horas por semana durante 12 semanas. Se tomaron resonancias magnéticas antes, durante y después del entrenamiento cognitivos y físico.

El grupo de entrenamiento cognitivo recibió Estratégica Avanzadas de Memoria  y Formación de Razonamiento (SMART por sus siglas en ingles), un entrenamiento  sistematizado para el  cerebro desarrollado por Centro de la Salud del Cerebro.

La formación estratégica se centró en tres funciones ejecutivas: atención estratégica (priorización de los recursos del cerebro); razonamiento integrador (síntesis de la información a un nivel más profundo); y la innovación (fomentar el pensamiento fluido, diversas perspectivas, y la resolución de problemas).

El grupo de entrenamiento físico, completó tres sesiones de 60 minutos cada una por semana que incluían cinco minutos de calentamiento y enfriamiento con 50 minutos de cualquiera actividad como caminar en una banda sin fin  o en bicicleta en fija mientras  mantenían su  frecuencia cardiaca máxima entre 50 a 75 por ciento.

“La mayoría de las personas me dicen que quieren una mejora en  su memoria y observe cambios positivos en esta a medida que envejecen,” dijo el Dr. Mark D’Esposito, coautor del estudio y profesor de neurociencia y psicología, de la Universidad de California, Berkeley.

“Mientras que la memoria es importante, las funciones ejecutivas como la toma de decisiones y la capacidad de sintetizar la información son igualmente importantes, pero a menudo muchos los dan por sentado. La comida para llevar, la actividad aeróbica y la formación de razonamiento son herramientas valiosas que le dan a nuestro cerebro un impulso de diferentes maneras”.

El equipo de investigación atribuye las ganancias globales del flujo sanguíneo en el cerebro a un esfuerzo mental concertado durante el entrenamiento del razonamiento.

“Creemos que la formación del razonamiento desencadenó la plasticidad neural mediante la participación de las redes cerebrales implicadas en mantener la concentración en un objetivo, tales como escribir una propuesta de negocios breve, mientras se adapta continuamente a la nueva información, como por ejemplo la retroalimentación de un colaborador,” dijo Chapman.

El grupo  que practicó  ejercicios aeróbicos no mostró aumentos significativos del flujo sanguíneo a nivel global, sin embargo, los deportistas con un mejor rendimiento de su memoria mostraron un mayor flujo sanguíneo cerebral en el hipocampo bilateral, una función de memoria que abarcada una  zona  particularmente vulnerable al envejecimiento y la demencia.

“Nuestra investigación ha demostrado que todos los protocolos de entrenamiento cerebral no generan  los mismos beneficios. El  orientar las funciones cerebrales nos dan una ventaja mental en la vida diaria “, dijo Chapman.

“Este estudio pone de relieve el potencial de acelerar la salud del cerebro en adultos sanos mediante la adopción de hábitos de vida que ejercitan la mente y el cuerpo. Se necesitan más  ensayos futuros para desarrollar y probar programas neuroprotectores que unan a los protocolos de entrenamiento físico y cognitivo para lograr rendimientos más altos de salud en edades más tempranas  y continuando hasta la vejez”.

Fuente: Journal Frontiers in Human Neuroscience

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