EDUCATIVA

Las creencias que tienen los padres sobre sus hijos influencian su desempeño escolar

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Un nuevo estudio ha encontrado que las creencias de los padres sobre sus hijos y las comparaciones que hacen entre hermanos impactan en cómo los niños actúen en la escuela y en otras actividades.

El estudio fue liderado por Young Alex Jensen quien es profesor de la Universidad Brigham y por Susan McHale de la Universidad Pennsylvania State.

El estudio se centró en hermanos y sus logros académicos, donde los investigadores observaron a 388 hermanos adolescentes y sus padres de 17 distritos escolares en el noreste de los Estados Unidos.

Los investigadores pidieron a los padres que dijeran quien de los hermanos era mejor en la escuela. La mayoría de los padres señaló al primogénito como que era mejor, aunque en promedio, el logro de los hermanos era bastante similar.

Los niños cuyos padres creían que uno de sus hijos era más inteligente tenían estos un mejor desempeño escolar en el futuro. Los padres de los niños que creían que uno de sus hijos era menos capaz tenía en efecto un desempeño escolar más pobre en el próximo año escolar. En concreto, esas creencias se tradujeron en una diferencia de 0,21 en promedio entre los participantes del estudio.

“Eso puede no parecer mucho, pero con el tiempo esos pequeños efectos tienen el potencial de convertir a los hermanos a que sean muy diferentes entre sí en su desempeño escolar,” señaló Jensen.

Los padres pueden haberse formado sus creencias sobre la inteligencia de sus hijos con los años de experiencia con ellos. Cuando los padres comparan a los hermanos adolescentes entre sí, esta comparación puede estar basada en las diferencias que han observado por años cuando eran pequeños.

“Una mamá o papá pueden pensar que el hermano mayor es más inteligente, porque en un momento dado los mayores están haciendo tareas más complicadas en la escuela”, dijo Jensen.

“El primogénito probablemente aprendió a leer primero, escribir primero, y esto coloca este pensamiento en la mente de los padres creyendo que los mayores son más capaces, y cuando los hermanos ya son adolescentes los mayores llevan cada vez más diferencias a los hermanos menores. En última instancia, el hermano que es visto como menos inteligentes tenderá a desempeñarse peor en comparación con su hermano mayor”.

La única excepción observada en el estudio fue cuando el primogénito era un niño y el segundo nacido era una niña. En ese caso, los padres creían que la hermana era académicamente más competente.

¿Pero entonces qué deben hacer los padres para programar a todos sus hijos para el éxito?

“Es difícil que los padres no dejen de pensar acerca de las diferencias entre sus hijos, ya que esto es natural”, dijo Jensen. “Sin embargo, para ayudar a todos los niños a tener éxito, los padres deben centrarse en el reconocimiento de los puntos fuertes de cada uno de sus hijos, y tener cuidado de hacer comparaciones frente a ellos” finalizó comentando Jensen.

Fuente: Journal of Family Psychology

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