Las decisiones económicas pueden estar influenciadas por el peso corporal y los niveles de glucosa en sangre

Investigadores alemanes han encontrado que cuando los hombres delgados (en roles como gerentes) sufren episodios de bajo nivel de azúcar en la sangre, lo más probable es que van a tomar decisiones injustas con la gente bajo su cargo.

El Dr. Achim Peters, de la Universidad de Lübeck en Alemania y sus colaboradores hicieron este descubrimiento mientras investigaban la toma de decisiones económicas en los hombres delgados y corpulentos.

Los investigadores partieron de la hipótesis de que las personas obesas experimentan a menudo el llamado prejuicio de peso debido a su mayor masa corporal. En el mundo del trabajo, este sesgo podría jugar un papel importante en el hecho de que las personas obesas son menos propensas a ser contratadas, están a menudo desempleadas e incluso a veces se les paga menos por el mismo trabajo que los empleados más delgados.

El equipo de Peters pidió a 20 hombres delgados y 20 corpulentos que participaran en una serie de juegos que han sido previamente utilizados para obtener información sobre los factores que influyen en las decisiones económicas que la gente hace.

En los tres juegos los participantes estaban conscientes de su apariencia física de ellos y de sus oponentes. Sus niveles de azúcar en la sangre fueron medidos durante el experimento.

El primer juego probó imparcialidad. En este juego se les pidió a los jugadores que dividieran una cantidad fija de dinero con otra persona, mientras que la otra tenía la opción de aceptar o rechazar la oferta.

Otro juego involucró la confianza y la cooperación así como la fe en el otro y cómo esto puede conducir a un aumento en el resultado monetario para un jugador, pero con el riesgo de perder una inversión.

El último, fue un juego de riesgo que se llevó a cabo en donde los participantes tenían que elegir entre alternativas seguras y no viables.

Los investigadores descubrieron que, incluso cuando se experimentan niveles normales de azúcar en la sangre, los participantes delgados en el último juego tendían a hacer menos propuestas justas que los más corpulentos.

La ejecución de estos juegos mostró cómo la toma de decisiones económicas se ven afectadas por el peso corporal de los sujetos  participantes.

También puso de manifiesto que las decisiones desleales pueden ocurrir en las personas delgadas que toman las decisiones cuando están experimentando niveles bajos de azúcar en la sangre y por lo tanto tienen un suministro de energía bajo en el cerebro.

“Las concentraciones de glucosa en sangre deben ser tomados en cuenta al analizar la toma de decisiones económicas”, dijo Peters.

“Al relacionar estos resultados en un entorno laboral, el sesgo de peso en la toma de decisiones económicas puede ser relevante en materia de empleo.”

“Por ello, cabe especular que un gerente delgado podría preferir contratar a un solicitante de empleo delgado e incluso le podría ofrecer un salario más alto, pero que un gerente de personal con sobrepeso no haría una diferencia en cuanto a la apariencia física, ya sea en la contratación o en decisiones salariales”, comentó finalmente Peters.

Fuente: International Journal of Obesity

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