Las disparidades salariales pueden afectar la salud mental de las mujeres

Una nueva investigación sugiere que la variación salarial entre hombres y mujeres con igual educación y años de experiencia pueden influir en la salud mental de las mujeres.

Los investigadores de la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia descubrieron que las probabilidades de generar trastornos depresivos y trastornos de ansiedad fueron notablemente mayores entre las mujeres que ganaban menos que sus equivalentes masculinos.

Las probabilidades de que una mujer estadounidense sea diagnosticada con depresión son casi el doble de la de los hombres, según los investigadores. Sin embargo, esta disparidad se ve muy diferente cuando la brecha salarial está incluida en el análisis.

Sorprendentemente, cuando las mujeres tienen menores ingresos que sus contrapartes masculinos, las probabilidades de depresión es casi 2,5 veces más altas que los hombres; sin embargo, cuando el ingreso de las mujeres igualan o superan sus homólogos masculinos, sus probabilidades de depresión no son más diferentes que las de los hombres.

Los resultados son similares para el trastorno de ansiedad. En general, las probabilidades de que las mujeres tengan  ansiedad son más de 2,5 veces mayores que los hombres. Cuando los ingresos de las mujeres son más bajos que sus homólogos masculinos, sus probabilidades de ser diagnosticadas con trastorno de ansiedad son más de cuatro veces superiores. Para las mujeres cuyos ingresos igualan o superan a sus homólogos masculinos, sus probabilidades de ser diagnosticadas con trastorno de ansiedad se reducen considerablemente.

Los hallazgos se basan en datos de una muestra del 2001 al 2002 en EE.UU. en una población representativa de 22.581 trabajadores adultos de 30 a 65 años. Los investigadores probaron el impacto de las diferencias salariales estructurales sobre los resultados de la depresión y la ansiedad, según los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico, versión IV (DSM-IV).

“Nuestros resultados muestran que algunas de las disparidades de género en la depresión y la ansiedad pueden ser debido a los efectos de la desigualdad estructural de género en la fuerza laboral”, dijo el Dr.Jonathan perteneciente al Departamento de Epidemiología, quien es el autor principal del artículo.

“Los procesos sociales que ponen a las mujeres en determinados puestos de trabajo, y son compensadas menos que sus homólogos masculinos, y crean las disparidades de género en el trabajo tienen consecuencias materiales y psicosociales.”

Los investigadores explican que mientras que en los EE.UU. se ha aprobado una legislación para hacer frente a algunas de las formas más evidentes de discriminación de género que sufren las mujeres que trabajan, persisten formas menos visibles de discriminación estructural.

Como ejemplos, los investigadores se refieren a las normas, expectativas y oportunidades en torno a los tipos de puestos de trabajo de las mujeres y la forma en que esos trabajos son valorados en relación con los hombres.

“Si las mujeres interiorizan estas experiencias negativas como reflejo de un mérito inferior, más que como el resultado de la discriminación, pueden estar en mayor riesgo de depresión y de trastornos de ansiedad”, dice Platt.

“Nuestros hallazgos sugieren que las políticas deben ir más allá de la prohibición de la discriminación de género manifiesta como el acoso sexual”, dijo la Dra. Katherine Keyes, profesora asistente de epidemiología y coautora del estudio.

“Además, aunque se cree comúnmente que las diferencias de género en la depresión y la ansiedad son biológicamente arraigadas, estos resultados sugieren que estas diferencias afectan  socialmente más de lo que antes se pensaba, lo que indica que las disparidades de género en los trastornos psiquiátricos son maleables y surgen de un trato injusto.”

Según Keyes, las políticas, tales como las vacaciones pagadas a los padres, servicios de guardería asequibles y horarios de trabajo flexibles pueden mejorar algunos aspectos de esta carga, aunque se necesita más investigación sobre la comprensión de las formas en que la discriminación desempeña un papel en los resultados de la salud mental.

“Las formas estructurales de discriminación pueden explicar una parte sustancial las disparidades de género en los trastornos del estado de ánimo y de ansiedad en la población adulta de Estados Unidos”, dijo Keyes.

“Se necesita una mayor atención a los mecanismos fundamentales que perpetúan las desigualdades salariales, no sólo porque es injusto, sino para que podamos entender y ser capaces de intervenir para reducir los riesgos de salud posteriores debido a las disparidades de género.”

Fuente: Journal Social Science & Medicine.

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