Las personas más propensas a ayudar a otras son empáticas y agradables

¿Qué motiva a una persona a detenerse y ayudar a un extraño que ha tenido un accidente automovilístico? o ¿cocinar  para un amigo que está enfermo?. Aunque las motivaciones de las conductas sociales son extremadamente complejas, un nuevo estudio llevado a cabo por varias universidades muestra que los comportamientos para ayudar a otro son a menudo motivados en primera lugar por la empatía y en segundo lugar por una personalidad agradable, o tolerante, en lugar de una neurótica.

En general, los resultados indican que las personas que muestran su preocupación empática tienden a dividirse en dos grandes grupos de personalidad: aquellos con altos niveles de agradabilidad y aquellos con altos niveles de neuroticismo.

Sin embargo, los investigadores encontraron que la agradabilidad estaba relacionada más estrechamente con ayudar a los necesitados. Por otro lado, las personas empáticas con altos niveles de neurosis tienden a congelarse o escapar en caso de emergencias.

“Es común que las personas experimenten angustia al ver a una víctima en necesidad de ayuda. Y la angustia puede llevar a algunas personas a escapar y alejarse de una víctima “, dijo Meara Habashi, psicóloga social y autora principal del estudio de la Universidad de Iowa.

“Pero la angustia no necesariamente bloquea la disposición para ayudar a otro porque esta puede ser un primer aspecto de la empatía que aparece. La angustia en realidad puede contribuir a ayudar, pero la forma en que contribuye depende de la personalidad de cada uno”.

Al trabajar con el modelo de los “cinco grandes” rasgos de personalidad (extraversión, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo, y la apertura) los investigadores querían desarrollar un modelo para comprender mejor las relaciones entre los tipos de personalidad y los comportamientos sociales, y en última instancia, entender lo que da forma a la “personalidad social”.

“Las investigaciones anteriores sobre la personalidad social analizó por separado una variedad de rasgos de personalidad,” dijo Habashi. “Creemos que nuestra investigación es la primera en examinar la personalidad social, centrándose en las dimensiones generales de la personalidad, de manera sistemática.”

Los investigadores a través de dos experimentos observaron cómo la gente responde cuando toman o ignoran la perspectiva de la víctima. Entre los 158 participantes en el estudio, los investigadores encontraron correlaciones con la empatía en aquellos con alta agradabilidad y neuroticismo. Sin embargo, sólo aquellos altos en agradabilidad dedicarían voluntariamente su tiempo para ayudar a una víctima.

Los que tenían altos niveles de neuroticismo estaban más centrados en sí mismos y menos propensos a intervenir, ya sea a través de ofrecer su tiempo o donar una pequeña cantidad de dinero, según los investigadores.

Con base en los hallazgos, las personas que son bajos en agradabilidad no son necesariamente menos empático que otros, simplemente pueden necesitar más recordatorios cuando se trata de llegar a ayudar a alguien.

“La personalidad sí importa,” dijo Habashi. “Pero importa tanto en la forma en que estructuramos nuestra solicitud de ayuda, e importa en la forma de responder a esta solicitud.”

“Ayudar es el resultado de varios procesos diferentes que se ejecutan en secuencia. Cada proceso aporta algo diferente. La manera en que pedimos ayuda – la toma de perspectiva – puede influir en la posibilidades de conseguirla” comentó finalmente Habashi.

Fuente: Journal Personality and Social Psychology Bulletin

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