Las sonrisas de los bebés tienen un propósito

En un nuevo estudio, un equipo de científicos integrado por especialistas en computación, robótica, y psicólogos confirmaron que cuando los bebés sonríen, lo hacen con un propósito.

Y esto muchos  padres lo saben, el objetivo es hacer que la persona que interactúa con un bebé al sonreír  sea correspondido.

Además, los bebés utilizan la sincronización sofisticada para la obtención de su objetivo – al igual que los comediantes que usan el tiempo para maximizar la respuesta de sus chistes en la audiencia. Los investigadores, sin embargo, descubrieron algo adicional en su estudio,  los bebés hacían también sonreír a los adultos  mientras ellos  sonreían lo menos posible.

El estudio innovador combinó la psicología del desarrollo, la informática, la robótica y un enfoque que nunca se había intentado antes. El estudio es parte de un esfuerzo financiado por la Fundación Nacional de Ciencia para usar robots para comprender mejor el desarrollo humano. Esto les da a los psicólogos del desarrollo una herramienta para el estudio de la comunicación no verbal en niños y adultos, así como con las personas con autismo, dijeron los investigadores.

Para verificar sus hallazgos, los investigadores programaron un bebé-robot para que se comportase como los bebés de verdad  con los participantes del estudio que eran estudiantes de pregrado. Y como consecuencia se obtuvieron los mismos resultados: el bebé-robot hizo sonreír a los estudiantes universitarios tanto como lo hace un bebé de carne y hueso, incluso mientras este sonreía lo menos posible.

“Si alguna vez has interactuado con bebés, sospechas que están tramando algo mientras están sonriendo. No están simplemente sonriendo al azar “, dijo Javier Movellan, uno de los científicos del equipo de investigación y uno de los autores del estudio. “Pero demostrar esto científicamente era el reto que teníamos.”

Para saber lo que los bebés realmente buscan, los investigadores recurrieron a la teoría del control óptimo, una herramienta de uso frecuente en la robótica. El método permite a los investigadores diseñar y programar robots para realizar una determinada conducta basada en objetivos específicos.

En este estudio, los investigadores utilizaron el método de ingeniería inversa donde se basaron en el comportamiento de los bebés.

Los investigadores utilizaron datos de un estudio anterior que observó cara a cara las interacciones de 13 pares de madres e hijos menores de cuatro meses, incluyendo el cuándo y con qué frecuencia las madres y los bebés sonreían.

Después de revisar los datos a través de los algoritmos de la teoría de control inverso, los investigadores se sorprendieron por los resultados, dijo Paul Ruvolo, profesor de la Facultad de Ingeniería Olin y antiguo alumno de la Escuela de Ingeniería Jacobs de la Universidad de California en San Diego.

“Nosotros habíamos pensado que los bebés no tenía ninguna meta o que estaban simplemente a punto de sonreír mutuamente”.

Los investigadores fueron muy cuidadosos en señalar que no se puede determinar si los bebés son conscientes de lo que están haciendo.

“No estamos afirmando que exista un mecanismo cognitivo en particular, donde por ejemplo la deliberación consciente, es responsable de las conductas observadas. Nuestros métodos son agnósticos a este planteamiento. “dijo Ruvolo.

“A pesar de que el tamaño de la muestra fue pequeño, los resultados fueron estadísticamente fuertes”, dijo Movellan. El análisis de los datos de control de la teoría encontró que 11 de los 13 bebés en el estudio mostraron signos claros de la sonrisa intencional. Movellan y su equipo han estado trabajando durante varios años para programar un robot humanoide con características realistas.

“Nuestro objetivo era tener información sobre el  desarrollo humano para desarrollar robots amigables”, dijo Ruvolo.

“Lo que hace a nuestro estudio único es que los enfoques anteriores para estudiar la interacción entre los bebés y los padres esencialmente describen patrones”, dijo Messinger.

“Pero no podíamos decir lo que la madre o el bebé estaban tratando de obtener en la interacción. Aquí nos encontramos con que los bebés tienen sus propias metas en la interacción, incluso antes de los cuatro meses de edad”.

Fuente: Eureka Alert

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