Los incentivos económicos pueden ayudar a las personas a comer sano

Una investigación reciente descubrió que las recompensas monetarias dan como resultado un comportamiento saludable a corto y largo plazo.

En concreto, investigadores de la Universidad de Colorado, encontraron que los incentivos en efectivo aumentan la motivación interna.

El estudio fue diseñado para determinar si este enfoque, cada vez más popular, que utiliza incentivos económicos, realmente fomenta un comportamiento saludable, y para medir cómo los participantes les va una vez que los incentivos cesan, dijo el estudiante de doctorado Casey Gardiner de la Universidad de Colorado, que dirigió el estudio.

El estudio, que alentó el consumo diario de frutas y verduras a cambio de un pago, no sólo mostró que los incentivos monetarios funcionaron, sino que los participantes aumentaron su motivación interna para comer frutas y verduras a largo plazo.

“Otras  investigaciones han sugerido que si los individuos tienen incentivos externos como el pago con dinero para realizar alguna tarea, la motivación intrínseca puede ser socavada”, dijo Gardiner.

“Sin embargo, en nuestro estudio los sujetos que habían sido asignados a recibir el pago por el consumo de frutas y verduras siguieron consumiendo este tipo de alimento más allá de dos semanas después de terminado el estudio.”

En el estudio, 60 adultos fueron asignados aleatoriamente a tres grupos diferentes. Los individuos en un grupo recibieron un dólar por cada porción de frutas y verduras que dijeron que consumían diariamente durante un período de tres semanas, el dinero fue entregado diariamente por PayPal.

La gente en el segundo grupo devengaron un dólar por cada porción de frutas y verduras comido, sin embargo aquí el dinero entregado fue en solo un pago al final del estudio. Finalmente a los participantes en el tercer grupo informaron comer frutas y verduras todos los días durante tres semanas sin algún tipo de incentivos.

Los participantes que recibieron incentivos monetarios diarios tuvieron el mayor aumento en su consumo de frutas y verduras, dijo Gardiner.

“Este hallazgo pone de manifiesto la importancia del diseño de incentivos en los programas de salud”, agregó Gardiner. “Las diferencias en el tiempo o el tipo de incentivos pueden alterar su eficacia.”

Gardiner presentó sus hallazgos en la 37ª Reunión Anual de Medicina del Comportamiento y Sesiones Científicas en Washington, D.C. La presentación está ligada a un próximo artículo que se van a publicar Gardiner y Angela Bryan profesora del departamento de psicología y neurociencia de la Universidad de Colorado.

“Nuestros objetivos en el estudio eran examinar los posibles mecanismos psicológicos que subyacen a los cambios de incentivos inducidos en el comportamiento”, dijo Gardiner.

“Esencialmente hemos demostrado que los incentivos pueden ser capaces de ayudar a las personas a los cambios de comportamiento”, pero que los cambios en los factores psicológicos clave ayudan a las personas a mantener el comportamiento cuando los incentivos cesan.”

El aumento del consumo de frutas y verduras por los participantes se asoció con una actitud más positiva y de auto-eficacia. La auto-eficacia, o la confianza es la propia capacidad para tener éxito – es un componente importante para infundir un nuevo comportamiento. En este caso, la creencia de que una persona tiene que continuará consumiendo productos sanos toda la vida, dijo Gardiner.

 “Estos resultados proporcionan una nueva dirección para las investigaciones de incentivos futuros en términos de factores psicológicos relacionados con el cambio de comportamiento”, dijo Gardiner.

Fuente: EurekAlert

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