Los trabajadores prefieren a un jefe consistente en su comportamiento aunque sea un imbécil

Un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Michigan descubrió que los empleados prefieren a un jefe que es consistentemente grosero en lugar de uno que es impredecible.

El estudio incluyó tanto un experimento de laboratorio en el que se midieron las frecuencias cardíacas de los participantes generadas por los niveles de estrés y un estudio de campo en trabajadores y supervisores de 95 empresas que representan a una gran variedad de industrias.

“Nuestros hallazgos esencialmente muestran que los empleados están mejor si su jefe es un imbécil constante en lugar de uno que es justo en algunos momentos e injusto en otros momentos,” dijo el Dr. Fadel Matta, autor principal del estudio e investigador en la escuela de negocios de la Universidad Estatal  Michigan.

“Hemos encontrado que el comportamiento inconsistente de un jefe es mucho más estresante que el de uno que trate mal a sus empleados todo el tiempo.”

De acuerdo con los resultados de este estudio, los empleados con jefes volubles eran más propensos a generarles estrés, a sentirse insatisfechos en el trabajo, y a tener agotamiento emocional en comparación con los trabajadores que fueron tratados mal todo el tiempo.

Aunque el hallazgo es contrario a la intuición que indica que las personas que se sienten bien tratadas por su jefe se sienten más satisfechas en su trabajo, en este estudio se encontró que la consistencia es el factor crítico.

El Dr. Brent Scott, profesor asociado de la Universidad Estatal de Michigan y coautor del estudio, explica que las personas parecen valorar la consistencia y previsibilidad en el trato más que él mismo trato justo.

En el mundo real siendo constantemente justo a menudo no es fácil. Como tal, los investigadores sugieren que los supervisores pueden requerir sesiones de coaching. De hecho, el objetivo de la supervisión consistente podría ser incluida en los programas de desarrollo de rutina y evaluaciones de desempeño.

Además, los investigadores sugieren que las pruebas que miden personalidad e integridad  para predecir el rendimiento laboral, que son  típicamente utilizadas en la contratación o la promoción de un supervisor – también podrían ser utilizadas para predecir su capacidad para tratar a los empleados de manera equitativa sobre una base consistente.

“Dar prioridad a la autodisciplina, el estar enfocados y el pensamiento analítico podría ayudar a los líderes que no son justos a veces, pero que están en su lugar la mayor parte del tiempo”, concluyeron los investigadores del estudio.

Fuente: Academy of Management Journal

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