Nuestro cerebro nos prepara para ser sociables incluso cuando estamos en reposo

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) han descubierto que incluso durante momentos de tranquilidad, nuestro cerebro nos está preparando para conectarnos socialmente con otras personas.

“El cerebro tiene un sistema importante que parece predispuesto a prepararnos para ser sociables en nuestros ratos libres”, dijo el Dr. Matthew Lieberman, profesor de UCLA y  autor principal del estudio.

Desde la década de los 90s, los neurocientíficos han sabido que el cerebro incluye una red de regiones que parecen estar más activas durante los períodos de descanso. Esto se hizo más evidente cuando examinaron los escáneres cerebrales de personas que estaban tratando de responder a  preguntas difíciles durante los experimentos científicos del presente estudio.

Los científicos notaron que ciertas áreas del cerebro se observaron inusualmente activas durante los períodos entre la resolución de problemas. Hasta ahora, los científicos sabían muy poco sobre para qué fin servía  la actividad del cerebro durante esos interludios.

El nuevo estudio, muestra que durante momentos de tranquilidad, el cerebro se está preparando para centrarse en las mentes de otras personas – o para “ver el mundo a través de una lente social”, dijo el Dr. Lieberman.

Los resultados del estudio también sugieren que la corteza prefrontal dorsomedial podría encenderse durante los sueños y descansos para procesar nuestras recientes experiencias sociales y actualizar nuestra comprensión del mundo social, comentó el Dr. Lieberman.

Así que, aunque Facebook no podría haber sido diseñado tomando en cuenta la corteza prefrontal dorsomedial, la red social está muy en sintonía en cómo se conecta nuestro cerebro.

“Cuando quiero tomar un descanso del trabajo, la red cerebral que se enciende es la misma red que utilizamos cuando estamos mirando a través de nuestra línea de tiempo de Facebook y ve lo que nuestros amigos están haciendo”, agregó finalmente el Dr. Lieberman.

Fuente: Journal of Cognitive Neuroscience

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