¿Por qué algunas personas responden con empatía frente a las crisis, mientras otras no?

Cuando la epidemia del Ébola estalló en 2014, muchas personas respondieron con miedo, pidiendo a los viajeros procedentes de África Occidental a que regresaran a esa zona. Este mismo tipo de respuesta está emergiendo una vez más con la crisis de los refugiados de Siria.

Si un individuo responde a una situación de riesgo con altruismo o miedo es porque su respuesta está profundamente arraigada en sus valores culturales, su visión del mundo y las emociones, según un nuevo estudio realizado por la experta en comunicación de riesgos la doctora Janet Yang de la Universidad de Buffalo. Las reacciones a las crisis también son influenciadas por la forma en que cada persona maneja la información que recibe sobre riesgos.

Para entender mejor la respuesta de Estados Unidos a la epidemia de Ebola, que según describió la Organización Mundial de la Salud como el más grande y complejo brote de Ébola en la historia, Yang llevó a cabo una encuesta experimental en una muestra nacional representativa de 1.046 adultos estadounidenses entre las edades de 18 a 91 años de edad.

Se formaron dos grupos donde se les mostró diferentes publicaciones diseñadas para manipular la percepción de riesgo sobre el Ébola. A los participantes en el primer grupo donde se les mostró un artículo con una versión de alto riesgo, se les dijo que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades habían confirmado dos casos diagnosticados de Ébola en los Estados Unidos, mientras que a los del segundo grupo se les mostró una versión de bajo riesgo.

Los hallazgos muestran que factores como una mayor individualismo (“valerse por sí mismo”) y cosmovisión jerárquica (“los recursos deben distribuirse sobre la base de las fronteras geopolíticas”), así como la ira sobre el brote de una epidemia o crisis sociales llevan a las intenciones de comportamiento menos altruistas.

Por el contrario las personas con una visión “solidarista” o “comunitarista” que ven a las personas como una necesidad de depender de los demás y que se sienten tristes por la epidemia eran más propensas a expresar intenciones altruistas.

Esto nos enseña también que en el mundo real cuando se comunica sobre una crisis humanitaria “, es crucial apuntar a la reducción de la distancia social percibida entre las víctimas y los que pueden ofrecer ayuda”, escribió Yang.

Por otra parte, comunicarse con la gente que cree que una epidemia o crisis sociales podría afectar a su país, Yang sugiere, enviar “mensajes que pudieran incluir más datos y estadísticas debido a que estos individuos son más propensos a procesar esta información.”

En contraste, las personas que no consideran una epidemia o crisis sociales como una amenaza urgente a su país podrían movilizarse con mayor eficacia a tomar acciones altruistas con mensajes “emocionales” como la tristeza y simpatía”, añadió Yang.

Fuente: Journal Risk Analysis

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