¿Por qué algunas personas usan tratamientos pseudocientíficos poco o nada eficaces?

Una investigación, publicada recientemente en la revista British Journal of Psychology, puede ayudar a comprender porqué las personas toman decisiones de salud en su vida diaria, como, por ejemplo, a la hora de decidir seguir o no el tratamiento prescrito por el médico.

El estudio realizado por las universidades de Deusto (España) y la australiana Nueva Gales del Sur demuestra que las personas que desarrollan la falsa creencia de que un tratamiento ineficaz está funcionando pueden tener dificultades para reconocer que otro sí es beneficioso.

La cuestión que se propusieron abordar los investigadores fue la siguiente: ¿Puede el hecho de creer en una terapia pseudocientífica hacer que una persona sea menos propensa a percibir la eficacia de un tratamiento probado científicamente?. Los resultados podrían explicar por qué hay personas que están a favor de terapias pseudocientíficas, rechazan la medicina convencional, lo que puede llevar a nefastas consecuencias.

A menudo las personas desarrollamos falsas creencias acerca de cómo los sucesos que ocurren a nuestro alrededor se relacionan causalmente. Llamamos a esto ilusión causal. Un ejemplo de este tipo de ilusiones es la llamada Ilusión de control, fenómeno que describe la tendencia generalizada a atribuir a nuestras propias habilidades la ocurrencia de eventos favorables, que en realidad son del todo incontrolables.

Pese a estas falsas creencias  en pueden en ocasiones tener efectos psicológicos beneficiosos, como la tranquilizadora sensación que produce el sentir el control sobre nuestras vidas.

Los resultados del estudio indican que desarrollar una creencia ilusoria acerca de la habilidad de una causa (una medicina ineficaz) para producir un resultado (la recuperación) puede evitar que se aprenda adecuadamente la relación existente entre otra causa (la medicina eficaz) y el resultado (el cual sí produce). Esto podría explicar por qué algunas personas renuncian a los tratamientos cuya efectividad se ha comprobado científicamente en pro de tratamientos pseudocientíficos poco o nada eficaces.

Fuente: British Journal of Psychology

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