¿Por qué somos adictos a las malas noticias?

¿Te la pasas escuchando malas noticias?, ¿convives todo el tiempo con gente que sólo habla de cosas negativas?, ¿inviertes más tiempo en leer noticias negativas en vez de buscar más información positiva?, ¿te cuesta trabajo encontrar lo bueno dentro de lo malo que te sucede?

Es un hecho que el exceso de malas noticias puede afectar nuestro estado de ánimo e influir en cómo percibimos la realidad, pero lo preocupante es descubrir que los seres humanos estamos “diseñados” para responder con más avidez a las malas noticias. La explicación que los científicos dan es sencilla: se trata de una cuestión de supervivencia.

Ya Darwin hablaba del tema. Nuestro sistema prefiere los estímulos negativos pues son los que nos alertan de posibles peligros. Pero esto también significa que nuestras percepciones suelen estar más influenciadas por las malas que por las buenas noticias: cuando nos formamos una impresión de alguien, generalmente la evaluamos dándole mayor peso a sus aspectos negativos. De la misma manera, cuando le buscamos explicaciones a las cosas que nos suceden, le dedicamos más energía y atención a lo malo que a lo bueno.

De todo esto, lo más revelador y que tendríamos que tomar en cuenta es que cuando estamos en un estado de ánimo pesimista, nuestra inclinación hacia lo negativo se intensifica. Algo así como que lo negativo atrae más negativo.

Tan cierto es que lo negativo es más atractivo qué por eso las malas noticias “venden” más del 53.4% de los contenidos en los medios de comunicación. Donde las malas noticias giran en torno a temas de violencia, sufrimiento y conflictos. En la mayoría de los medios masivos e impresos, sin duda, el rating aumenta entre más terrible y desastrosa sea una nota.

Pero aunque no sea posible negar la realidad, también valdría la pena buscarnos información mucho más optimista que compense de alguna manera el exceso de negatividad que nos rodea.

¿Qué puedes hacer para que tu ánimo no decaiga ante el exceso de malas noticias?: A continuación veamos algunas sugerencias:

1. Escucha música que te anime.

2. Lee libros motivacionales o biografías de personajes cuyas historias de ejemplo te inspiren.

3. Admira el arte en sus múltiples formas (visita un museo, contempla la naturaleza, ve a una función de teatro).

4. Rodéate de personas optimistas (y evita a las que les encanta estar hablando todo el tiempo de la nota roja o las cosas malas que le pasan a sus conocidos…).

El alimentarte de buenas noticias te ayudará a compensar y a no enfocar demasiado tu atención sólo en los aspectos negativos. De esa manera, tu visión del mundo será más equilibrada así como optimista, y generarás más emociones positivas que podrán a la vez contagiar a otras personas, algo que te agradecerán.

Fuente: http://voces.huffingtonpost.com

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