¿Qué es la Terapia Dialéctica Conductual?

Se trata de una técnica perteneciente a la tercera oleada o generación de terapias de conducta, de manera que no se centra tanto en eliminar la conducta o característica que produce dificultades sino en, además de ello, transformar la relación del paciente con ella y guiarle de forma que pueda aceptarla e ir viendo la realidad de un modo distinto al original.

El objetivo básico de la terapia dialéctica conductual es lograr que el paciente aprenda a gestionar correctamente sus emociones y conducta, de manera que sea capaz de controlar las conductas impulsivas causadas por alteraciones anímicas mientras que tanto el sujeto como el terapeuta que le atiende aceptan su vivencia de los hechos y lo que para él suponen. Se busca pues un equilibrio entre estrategias de cambio conductual de autoaceptación.

Esta aceptación y validación de la propia experiencia aumenta por sí misma la capacidad de gestionar de manera más adaptativa las propias emociones, con lo que a su vez disminuye la impulsividad que en último término lleva a las conductas extremas. Dentro de esta terapia resulta de gran importancia la figura del (o de los, ya que por lo general se emplea a un equipo de profesionales) terapeuta, siendo la relación terapéutica y aceptación por su parte de aquellos elementos que dificultan el cambio una constante imprescindible para el éxito.

En la terapia dialéctica conductual se emplea una gran cantidad de modalidades de tratamiento, trabajando de diferentes maneras dos aspectos básicos que este tipo de tratamiento intenta solucionar.

El primero de dichos aspectos se basa principalmente en el hecho de provocar en el paciente ganas de continuar adelante y motivarle para seguir el tratamiento, a través de focalizar su atención en los motivos para mejorar y ayudarle a concretar objetivos vitales a perseguir y por los que merece la pena vivir.

El segundo componente se basa en la formación, entrenando al paciente en habilidades específicas de cara a que sea más capaz de aceptarse y gestionarse de una manera más adaptativa. Este entrenamiento se basa en cuatro módulos principales.

Entre dichos módulos encontramos un entrenamiento en aumentar la tolerancia al malestar de cara a combatir la tendencia a realizar conductas impulsivas, otro en generar habilidades de autoconciencia a través de técnicas como el Mindfulness para tratar las sensaciones de vacío y las distintas alteraciones cognitivo-emocionales, un módulo dedicado a trabajar la regulación emocional y por último un módulo en el que se trabajan las habilidades sociales e interpersonales haciendo las relaciones de estas personas menos caóticas, más estables y duraderas.

Se emplea la psicoterapia a nivel individual para tratar de dar con una solución a los problemas experimentados por el paciente, mientras que se hace uso de la terapia grupal a la hora de formar al cliente en diferentes habilidades necesarias para la mejora de su autoaceptación. Ante problemas concretos de la vida cotidiana, es posible establecer contacto telefónico con el terapeuta de cara a que sea posible aplicar a la vida cotidiana las situaciones trabajadas en consulta.

La aplicación de la terapia dialéctica conductual se realiza a través de una serie de tres fases, posteriormente a orientar al paciente sobre la terapia, hacer ver su necesidad y promoviendo la participación activa del individuo tratado de cara a unos objetivos establecidos entre paciente y terapeuta.

En una primera fase el trabajo se centra en el aumento de autoconciencia y habilidades tanto de tolerancia al malestar como regulación de emociones y relaciones personales, junto con el control y gestión de las conductas impulsivas, aceptando y teniendo en cuenta todas aquellas variables y conductas que puedan afectar al individuo. En general se llevan a cabo la mayoría de las actividades dirigidas a conseguir tanto la autoaceptación como el cambio conductual.

En un segundo momento se procede a actuar sobre el estrés que ha producido y produce la situación en los individuos.

Por último se procede a ayudar al sujeto a reconstruirse y crear un autoconcepto realista más positivo y autovalidante, contribuyendo a la fijación y orientación hacia metas vitales importantes para cada cliente.

La terapia dialéctica conductual ha manifestado su utilidad en una gran cantidad de trastornos, resultando especialmente eficaz en el control de comportamientos impulsivos y de emociones intensas.

Fuente: psicologiaymente.net

Deja un comentario