¿Se puede desarrollar la intuición?

En todos los hábitos se habla mucho de la importancia de  desarrollar la intuición. ¿Pero que es la intuición?, podemos decir que  esta viene a ser un sexto sentido que explora lo desconocido y adivina posibilidades que a veces no son evidentes. Quien desarrolla esta forma de percepción es capaz de captar indicios de lo que sucederá en el futuro.

La intuición es un poderoso aliado, pero corremos peligro si no la complementamos con el pensamiento racional y la observación de los hechos. Muchas personas sobrevaloran sus corazonadas, lo cual les hace perder dinero en malas inversiones, contratar a empleados sin periodo de prueba o, en el plano sentimental, aventurarse en relaciones catastróficas por haber seguido un impulso irracional. El valor de nuestro sexto sentido se multiplica con la experiencia y el análisis racional, y a la inversa. Muchas predicciones científicas y empresariales han fracasado estrepitosamente al basarse solo en hechos contrastados e ignorar las inspiraciones que provienen de la intuición.

A menudo tenemos la impresión de que el ser intuitivo  es una capacidad propia solo de los genios. Sin embargo, puede ser entrenada y potenciada como cualquier otra habilidad humana. En su libro Awakening Intuition (Despertando la intuición), la psicóloga Frances Vaughan propone las siguientes medidas para potenciar esta capacidad:

  1. Aquietar la mente. Así como no se puede pintar una figura nítida en un lienzo emborronado, la intuición necesita de espacio mental para hacer aflorar sus mensajes. Practicar la relajación, el yoga o la meditación sirve para alejar el ruido de fondo de modo que pueda llegar la inspiración.
  2. Tomar nota de nuestras emociones. Cuando ante una persona, lugar o hecho experimentamos un sentimiento particular, debemos observarlo porque probablemente lleva un mensaje de nuestra lado interior. Hay que respetar estas primeras impresiones.
  3. Practicar la atención. Observar algo durante más de tres segundos es todo un desafío, pero constituye la base del desarrollo de la intuición: aprender a enfocar la mente sobre una sola cosa o problema.

Frances Vaughan señala que el mayor obstáculo para la intuición es el autoengaño. Debemos ser capaces de separar las reacciones emocionales de las percepciones. Si estamos realmente molestos o preocupados por algo, no nos daremos cuenta de que en cualquier situación existen muchos más elementos fuera de nosotros mismos. Cuando las corazonadas resultan ser falsas, por lo general, lo que sucede es que hemos confundido la intuición con un deseo.

Es muy valioso incorporar el poder de la intuición a nuestra vida diaria, pero no debemos obcecarnos hasta el punto de medirlo todo por estos mensajes sutiles, a menudo en forma de primeras impresiones. Enriquecer nuestro análisis racional con la magia del inconsciente es el binomio perfecto para una vida profunda, despierta y creativa.

Fuente: http://elpais.com

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