Si queremos atraer la atención de ciertos lectores hay que saber escoger el tipo de letra y el título

Si usted quiere difundir información importante a  lectores y reclutarlos para un programa específico, elija entonces el tipo de letra y el título sabiamente. Una fuente atractiva y título fácil de pronunciar tiene una mayor influencia en los lectores y pueden aumentar la probabilidad de captar su atención, según un nuevo estudio realizado por las Universidades de Manchester y Leeds Beckett.

La investigación, publicada en la revista Patient Education and Counselling, evalúa el grado en que el título y la fuente en la página de un información pueden influir la percepción de la información que se quiera difundir. El estudio incluyó a 35 mujeres embarazadas y 36 parteras a las que se les presentaron al azar una de cuatro páginas de información describiendo un programa prenatal.

“Cuando se trata de personas que están interesadas en  información escrita relacionada con su salud y bienestar, es vital que se presenta en el formato más accesible”, dijo el doctor Andrew Manley, psicólogo y profesor titular de Psicología del  Deporte y Ejercicio en la Universidad Leeds Beckett.

“En la actualidad la información se presente en todo tipo de estilos, fuentes y formatos, y queríamos utilizar en este estudio para explorar hasta qué punto esto repercute en el nivel de comprensión y compromiso de las personas” agrego Manley.

Las páginas de información del estudio, detallando todos el mismo programa, se presentaron a las parteras  y las mujeres embarazadas en cuatro formas diferentes. El título y la fuente habían sido manipulados en uno de los siguientes parámetros: un título fácil de pronunciar y fácil de leer por su fuente; difícil de pronunciar el título y difícil de leer la fuente; fácil de pronunciar el título y difícil de leer la fuente; o difíciles de pronunciar el título y la fuente fácil de leer.

“Se supone que a menudo el material fácil de leer se juzga más familiar, y es más probable que sean aceptados, y menos probabilidades de que pase por un severo escrutinio”, dijo Manley.

Después de que habían  leído las paginas de información de los programas de atención prenatal, se pidió a las participantes que calificaran sus percepciones del programa en términos de las siguientes: si estarían dispuestos a participar en el programa; lo fácil que era para entender los detalles del programa; el nivel de riesgo percibido asociado a la participación; y el nivel de esfuerzo necesario para cumplir con los requisitos de participación.

Los resultados no mostraron diferencias importantes entre cómo las parteras percibían las distintas páginas de información, pero los resultados de las valoraciones de las mujeres embarazadas mostraron una diferencia significativa en relación a la percepción de la complejidad del programa. En concreto, cuando el título era fácil de pronunciar con un tipo de letra fácil de leer, las mujeres embarazadas percibieron que el programa era menos complejo y más fácil de entender en comparación a cuando el título y la fuente se presentaron en un estilo más torpe.

Una hipótesis para las diferencias en el resultado entre las parteras  y las mujeres embarazadas es que el conocimiento más amplio de temas específicos de las matronas  puede haberlas hecho menos dependiente de la presentación del texto.

“Al igual que en investigaciones anteriores en este estudio quedó  demostrado que la complejidad percibida puede influir en la adherencia de los lectores  a ciertos tipos de programas de salud. Nuestro estudio sugiere que las percepciones similares pueden guiar las decisiones de las personas en relación con los programas potencialmente beneficiosos”, comentó Manley.

“Por lo tanto, los profesionales deben presentar sus páginas de información a los potenciales participantes de manera clara si se quieren maximizar la inscripción en un curso o programa determinado. Actualmente estamos desarrollando un estudio de seguimiento a mayor escala para probar la consistencia de estos hallazgos en otros contextos clínicos ” finalizó diciendo Manley.

Fuente: Revista Patient Education and Counselling

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