¿Sientes el impulso de gastar? Detente, medita y déjalo pasar

¿Sientes el impulso de gastar? Detente, medita y déjalo pasar

Gastar sin pensar en las consecuencias a largo plazo es un problema. Y a largo plazo, nos referimos a solo 30 días a partir de ahora cuando llegue el estado de cuenta de nuestra tarjeta de crédito. Algunas personas llaman a este tipo de gasto “impulsivo”. Otros usan la palabra “urgencia” para describir la sensación que surge justo antes de sacar el plástico.

Hay muchos trucos para ayudarte a controlar tus gastos. Puedes cortar tus tarjetas de crédito o simplemente usar efectivo y evitar usar tu tarjeta de crédito. Incluso puedes usar una pulsera que te dará una pequeña descarga eléctrica si gasta de más.

Todas estas tácticas se centran en luchar contra el deseo de gastar, lo que podría funcionar para ti. Pero quizá sea más útil concentrarse en lo que nos está llevando a este viaje psicológico.

Comienza con la simple idea de que es posible que desees comprar algo. Uno te agarras a ese pensamiento en lugar del anterior o posterior. Una vez que uno le presta un poco de atención a ese gasto, gana fuerza y ​​rápidamente se convierte en impulso, urgencia o deseo. Cuanto más te concentres en ello, más fuerte se vuelve, incluso si ese enfoque está en forma de resistencia o negación. Crece y luego actúas sobre él, porque actuar sobre él es más fácil que continuar luchando contra él. Repites ese proceso unas pocas veces y luego, de repente, tienes un hábito de gasto.

Sin embargo, todo comenzó como un pensamiento, y usted no es únicamente la suma de sus pensamientos. No hay razón para que tengas que pensar, comprar esa cosa, como una orden. Es solo un pensamiento. Y al igual que miles antes y después, pasará.

Si bien es natural que quieras una tip, un truco o una aplicación para ayudarte a dejar pasar la idea, en realidad solo hay una cosa que hacer aquí. Comienza con el siguiente gasto que piensas que tienes. Velo como lo que es, solo un pensamiento pasajero. Luego repite ese proceso. Con el tiempo, la intensidad de los pensamientos disminuirá a medida que los dejes pasar. E incluso cuando un pensamiento ocasional se siente abrumador, puedes sentarte con la tranquilidad de saber que nunca ha sucedido nada malo cuando no has actuado antes sobre esos pensamientos.

Fuente: The New York Times

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