SÍNDROME DE COMPRA COMPULSIVA, UNA ADICCIÓN QUE SE PUEDE SUPERAR SI SE QUIERE.

Cuando comprar deja de ser una actividad para cubrir una necesidad real, y pasa a convertirse en una necesidad en sí misma, de comprar por comprar, puede que estemos ante un caso de adicción a las compras o síndrome de compra compulsiva.

La adicción a las compras es un tipo específico de alteración del comportamiento, semejante a la adición a las sustancias; por el cual una persona es incapaz de controlar sus tendencias e impulsos que le llevan a comprar. Esta adquisición puede estar fijada en un determinado objeto, bien o servicio, de forma que se tenga una tendencia irrefrenable a adquirir toda clase de zapatos o bolsos, por poner un ejemplo; o puede estar asociada al hecho de comprar por comprar, sea el producto que sea justificando la persona adicta a las compras  que quería aprovechar una oferta.

La personas más expuestas a esta adicción a las compras son los jóvenes, que se encuentran en una etapa crítica de desarrollo y en particular su baja formación financiera, y donde cobra especial importancia la aceptación social y la pertenencia a un grupo, siendo sus iguales su referente sobre lo que es adecuado y lo que no. Precisamente a esta edad, y en particular en las mujeres, es donde se encuentran la mayoría de los casos de compra compulsiva; y en especial, en aquellas que tienen mayores posibilidades económicas y/ o cuentan con tarjeta de crédito.

El prototipo de persona que empieza a sufrir la adicción por las compras compulsivas sería una joven de familia con posición económica media alta o alta, que no tiene que dar cuentas sobre lo que gasta, que suele realizar sus compras con amigas de una posición similar, y que le gusta “ir a la moda”, encaprichándose de lo último que sale al mercado.

También puede darse un poco más adelante, por ejemplo alrededor de los cuarenta años donde suele haber compras con la justificación  de estar a la moda, adquiriendo casi a diario nuevas prendas, que ni siquiera le da tiempo a la persona de disfrutar, ya que al día siguiente tiene otra prenda diferente que le gusta. Puede entonces que debamos sospechar que sufra esta patología de compra compulsiva; pues, aunque se inicie en una edad temprana, si no se llega a tratar puede durar toda la vida.

Ahora bien el primer paso para superar la adicción a las compras, es reconocer que algo está mal y tenemos que cambiarlo. Es por ello, que se recomienda consultar con un psicólogo para poder comenzar un tratamiento adecuado para enfrentar la adicción. Muchas veces detrás de la adicción se encuentran estados depresivos y de ansiedad.

Hablar con los seres queridos del tema también es importante. Contarles que es lo que le sucede a uno  es un gran apoyo para poder superarlo. Es crítico que los familiares o amigos sean conscientes de lo que le sucede a la persona adicta a las compras  ya que pueden apoyar en el proceso de superar este problema.

De igual manera se sugiere  llevar una lista de todos los objetos que se compró para poder concientizar  la adicción. La lista  permitirá poner la atención de la cantidad de artículos innecesarios a los cuales la persona adicta accede y esto puede ayudar a  evitar o disminuir los efectos de esta situación.

Hay que elimina todas las tarjetas de crédito. De esta manera, la persona con síndrome de compra compulsiva tendrá un menor acceso a las compras. Es mejor  realizar compras con efectivo de esta manera se limita el acceso al dinero plastico que nos da una falsa ilusión de poder económico..

Se sugiere iniciar con llevar un control de la economía donde se cuente con una  lista de los artículos que realmente se necesitan. En ese control hay que incluir todos los gastos mensuales y separar el dinero  para dicho fin, y luego utiliza el dinero restante, (si lo hubiera)  para realizar compras inteligentes. Paulatinamente, con fuerza de voluntad, el adicto a las compras podrá evitar las compras innecesarias.

La planificación también es un magnifico habito. Seleccionando aquellos días que se saldrá de compras y fijar un monto a gastar. Tratar de que sea como máximo dos veces a la semana. Hay que planear previamente los comercios que se visitaran y de esta manera no se caerá en la tentación de entrar a todas las tiendas si se visita por ejemplo un centro comercial.

Trata de sustituir las compras por actividades recreativas como hacer deporte, salir a divertirse con amigos, o cualquier otra actividad que  genere placer pero no gastos elevados.

Hay que reconocer nuestros momentos de debilidad. Aprender a distinguir aquellos momentos donde se siente una necesidad irresistible de comprar, de los momentos que solo lo hace uno por necesidad de una compra real. Es importante poder diferenciar estas situaciones para poder controlarlas.

Como cualquier adicción esta es un proceso largo para controlar la compulsión a comprar por comprar, donde  se requiere fuerza de voluntad y apoyo familiar y profesional pero que si se cuenta con estos elementos la probabilidad de mejora es alta.

Fuentes: http://www.webconsultas.com   y  http://salud.uncomo.com

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