¿TIENES ALGUNA MASCOTA? ES IMPORTANTE QUE CONOZCAS MÁS SOBRE LA PSICOLOGÍA ANIMAL

La psicología animal cobra cada día más importancia en nuestro entorno. Dueños de mascotas aseguran que su perro o su gato padecen hiperactividad, ansiedad, o depresión. Quizá nos cueste comprenderlo, pero cuando escuchamos a los científicos afirmar que una serie de chimpancés superaron en unos experimentos a estudiantes humanos en tareas nemotécnicas consistentes en recordar varias series de números, o que los elefantes manejan la aritmética en niveles simples, tal vez nos replanteemos nuestras creencias  acerca de las capacidades de los animales.

Lo cierto es que existen pájaros que usan herramientas para pescar, cefalópodos que emplean cáscaras de coco para protegerse, y chimpancés que utilizan palos afilados como lanzas cuando cazan. Por cierto que este último descubrimiento, realizado en 2007, se considera la primera prueba de uso sistemático de armas en una especie distinta a la humana. Podemos considerar a Darwin como el padre de la psicología animal, quien propuso sus teorías en la obra Expresión de las emociones en el hombre y los animales. Más de un siglo después, en 1904, fue J.B. Watson, fundador de la psicología conductista, quien comenzó a investigar el aprendizaje animal, dotando a este enfoque del rigor científico que requería.

En Europa, la investigación del comportamiento animal o etología se desarrolló resaltando los estudios de campo y las conductas instintivas. Hemos de destacar a algunos de los más brillantes etólogos: Konrad Lorenz, con su estudio sobre la impronta en los gansos; Karl von Frisch, centrado en el sistema de comunicación de las abejas, y Niko Tinbergen, interesado en el estudio sobre el instinto en el espinoso. En los Estados Unidos, durante la primera mitad del siglo XX, destacó una investigación del comportamiento animal centrada en las conductas aprendidas en medios controlados. Estas investigaciones dieron lugar a la psicología comparada y al conductismo.

En 1951, Niko Tinbergen publicó The Study of Instinct (El estudio del instinto), donde plantea las cuatro preguntas sobre las que se apoya la etología (causacional, del desarrollo u ontogenético, evolución y filogenético), y se encarga de hacer una distinción entre la psicología comparada y la etología. En 1966, Robert Hinde hace una síntesis de las dos, y distingue los aspectos más destacables de cada un

Hoy en día sabemos que los animales no humanos también pueden deprimirse, sufrir ansiedad, padecer fobias o tener problemas de conducta, que les impiden convivir con normalidad en su entorno.

Ellos también tienen un mundo emocional y, según la etóloga experta en comportamiento canino, Helena Bat, cuando éste se ve alterado, aparecen comportamientos destructivos o compulsivos que pueden requerir de un tratamiento psicológico específico, e incluso del uso de fármacos. Los psicólogos expertos en animales, por su parte, hacen hincapié en la gran influencia que tiene el comportamiento de los dueños a la hora de evitar problemas de conducta en sus mascotas. La socialización correcta del animal, que ocurre entre las 3 y las 12 semanas de vida, es muy importante si éste va a convivir en un entorno humano.                                                                         

Por último debemos señalar que los expertos nos aconsejan respetar una jerarquía correcta en el entorno familiar del animal, donde él ocupe el último escalafón. Del mismo modo, preocuparnos por ayudarle a desarrollar su capacidad de autocontrol poniéndole límites desde que es cachorro.

También es importante que orientemos al animal a sentir apego por todos los miembros de la familia, y no solo por una persona. Y sobre todo, hacer que se sienta feliz, jugando con él, tratándole correctamente y no aislándolo. Ciertamente, lo que ellos nos aportan a cambio, no tiene precio.

Fuente: http://www.diarioinformacion.com/

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