SALUD MENTAL

Un estudio confirma que la soledad aumenta el riesgo de demencia

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Un estudio confirma que la soledad aumenta el riesgo de demencia.

Un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Florida (UEF) que involucra datos de 12,000 participantes recolectados durante 10 años confirma el gran costo que la soledad puede aumentar el riesgo de demencia en un 40 por ciento.

“No somos los primeros en demostrar que la soledad está asociada con un mayor riesgo de demencia”, dijo Angelina Sutin, investigadora principal del estudio. “Pero esta es, con mucho, la muestra más grande hasta el momento, con un largo seguimiento. Y la población era más diversa”.

Para la investigación el equipo de Sutin hizo uso del Estudio de Salud y Jubilación financiado con fondos federales, una mirada longitudinal a los estadounidenses de 50 años o más y sus cónyuges. Los participantes informaron sobre su soledad y también se les administró una batería cognitiva cada dos años, hasta 10 años después de sus informes de soledad. Durante este tiempo, 1.104 personas desarrollaron demencia.

Los participantes que informaron mayores sentimientos de soledad tenían más probabilidades de desarrollar demencia en los próximos 10 años. Es probable que las personas que se sienten solas tengan varios factores de riesgo para la demencia, como la diabetes, la hipertensión y la depresión, y tengan menos probabilidades de ser físicamente activas y más propensas a fumar. Incluso después de ajustar esos riesgos compartidos, la soledad aún predecía la demencia.

“Sentirse solo” puede tener muchas interpretaciones, dijo Sutin, profesora asociada en el Departamento de Ciencias del Comportamiento y Medicina Social de la UEF. El estudio de su equipo se refirió a “la experiencia subjetiva del aislamiento social”, que está separada del aislamiento social real.

“Sentirse solo es un sentimiento donde percibes que no encajas o que no perteneces a las personas que te rodean”, dijo Sutin. “Por otro lado puedes tener a alguien que vive solo, que no tiene mucho contacto con la gente, pero que nada le falta, y eso satisface su necesidad interna de socializar. Así que aunque objetivamente pienses que esa persona está socialmente aislada, no lo está. La otra cara, del “Sentirse solo” es que puedes estar rodeado de mucha gente y estar socialmente comprometido e interactivo y sentir que no perteneces. Desde el exterior, parece que tienes un gran compromiso social, pero el sentimiento subjetivo es que no eres parte del grupo”.

Sutin insta a no culpar a la víctima por sus sentimientos de soledad.

“La gente podría decir: ‘¿Te sientes solo?. Ve a hacer un amigo'”, dijo Sutin. “Pero no es tan fácil”.

Hay consecuencias significativas a largo plazo para tener este tipo de sentimientos. No es culpa del individuo o la elección de estar solo.

“Creo que este estudio se suma a la literatura que destaca la importancia de los factores psicológicos y cómo los individuos interpretan subjetivamente su propia situación”, comentó Sutin. “Eso es igual de importante y separado de lo que medimos objetivamente. También da credibilidad a la idea de preguntar a las personas cómo se sienten acerca de las cosas, en este caso, cómo se sienten acerca de sus interacciones sociales”.

Hay varias maneras en que la soledad puede poner a una persona en riesgo de demencia. Una forma puede ser fisiológica, como a través de una inflamación más alta: la respuesta natural del cuerpo a la infección que puede ser dañina cuando dura mucho tiempo. Una segunda forma puede ser a través del comportamiento. Las personas pueden hacer frente a la soledad a través de comportamientos que pueden dañar el cerebro, como beber en exceso o ser sedentario. Una tercera forma es a través de la falta de interacción social significativa.

Por el otro lado el mantener la mente comprometida de una manera significativa puede promover la salud cognitiva que proporciona la motivación y la estructura para ayudar a mantener el funcionamiento cognitivo.

Al final, dijo Sutin que, la soledad es una señal de que no se están satisfaciendo sus necesidades sociales. Y hay maneras de contrarrestar eso.

“La soledad es un factor de riesgo modificable”, agregó Sutin. “La mayoría de las personas pueden describir períodos en los que se sintieron solos y luego períodos en los que no se sintieron solos. Así que solo porque te sientes solo ahora, no siempre tienes que sentirte así”.

El estudio fue publicado en la revista Journal of Gerontology: Psychological Sciences.

Fuente: Florida State University

Información sobre la publicación: Angelina R Sutin et al. Loneliness and Risk of Dementia, The Journals of Gerontology: Series B (2018). DOI: 10.1093/geronb/gby112

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