Un número creciente de mujeres reportan mayores niveles de estrés laboral que los hombres

Si bien la transformación de la fuerza de trabajo ha dado lugar a que más mujeres trabajen en ocupaciones dominados por los hombres, como por ejemplo la física, la conducción de taxis y la medicina. Un numero creciente de quejas por parte las mujeres indican que tienen más estrés relacionado con el trabajo.

El problema se complica por el hecho de que a medida que también los hombres se mueven en ocupaciones dominadas por mujeres como la enfermería y el cuidado de los niños, las quejas de estrés relacionado con el trabajo no han aumentado en ellos.

Los resultados de una nueva investigación liderada por la socióloga Taylor Cate de la Universidad de Indiana indican es la cultura laboral y no las exigencias  para desempeñar ciertos puestos, como la causa raíz de diferencias de género en el alza del estrés.

La Dra. Taylor Cate, diseñó y llevó a cabo un experimento para someter tanto a hombres y mujeres a las condiciones sociales negativas que muchas mujeres informan experimentar en ocupaciones dominadas por los hombres.

El resultado: Los hombres mostraron la misma respuesta fisiológica al estrés de las condiciones, como lo hicieron las mujeres.

“Las mujeres no son especialmente sensibles a las condiciones del lugar de trabajo sociales negativas”, dijo Taylor. “Por el contrario, las mujeres y los hombres muestran respuestas similares a los mismos tipos de condiciones de trabajo estresantes.”

El estudio se centró en lo que Taylor llama “la exclusión social de género,” un comportamiento que tienden a hacer que las mujeres o los hombres se sientan excluidos de un grupo de compañeros de trabajo en su mayoría del sexo opuesto.

Por ejemplo, los hombres podrían excluir a las compañeras de trabajo para hablar sobre deportes o intereses estereotípicamente masculinos.

Con el fin de medir las respuestas de estrés, en varios puntos durante el experimento, Taylor analizó los niveles de la hormona cortisol en la saliva de los participantes, un indicador conocido de la respuesta al estrés fisiológico. Los niveles de cortisol aumentaron marcadamente en los participantes sometidos a la exclusión de género, pero no en otros factores.

“La respuesta del cortisol era robusta, y fue estadísticamente significativa”, dijo Taylor. “Y fue tan fuerte en los hombres como en las mujeres que fueron sometidas a la exclusión social de género”.

“Los resultados sugieren que las condiciones asociadas a las profesiones dominadas por los hombres son los que hacen que las mujeres informen experimentar altos niveles de estrés en el lugar de trabajo”, comentó Taylor.

No se trata de  enseñarles a las mujeres  a ser menos sensibles. Una mejor respuesta podría ser la de hacer frente a la exclusión social en el lugar de trabajo contra las minorías en sus ocupaciones.

Fuente: American Journal of Sociology

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