Usar platos pequeños no conduce necesariamente a comer porciones pequeñas de alimentos

Uno de los trucos que se sugiere a la hora de iniciar con una dieta para bajar de peso es utilizar platos pequeños ya que esto supuestamente nos  va a llevar automáticamente a comer menos. Pero un nuevo estudio de la Universidad de Connecticut considera que esta señal visual no funciona para todo el mundo, especialmente a las niñas con sobrepeso.

Por mucho tiempo se ha supuesto que los consumidores con sobrepeso  son más propensos a comer porciones grandes de alimentos  especialmente cuando la comida se presenta en un plato grande. Por esta razón, se recomienda con frecuencia que estos consumidores usen platos más pequeños para cambiar la ilusión y que coman menos.

Pero cuando Lance Bauer y sus colegas de la Universidad de Connecticut del Centro de Investigación en Salud  interrogaron a 162 niñas entre las edades de 14 y 18 años sobre sus percepciones en relación al tamaño de la porción de alimentos que comían en función a los diferentes tamaños de platos, se encontraron con un resultado sorprendente.

El estudio encontró que, en promedio las adolescentes, con sobrepeso u obesidad eran menos atentas que las niñas con peso normal a las señales visuales de diferentes tamaños de platos. Este hallazgo sugiere que el cambio del tamaño de platos puede ser menos eficaz de lo que se pensaba. También sugiere el estudio que la presentación de los platillos apoyados con tablas detalladas que resumen reglas de las dietas y consumo calórico también podría ser menos eficaz de lo que se quisiera.

Los resultados del estudio implican que la educación sobre dietas para adolescentes con sobrepeso u obesidad debe ser clara, sencilla y muy interesante. El siguiente paso podría implicar la incorporación de información sobre las capacidades cognitivas de un niño con sobrepeso u obesidad en su tratamiento de pérdida de peso

Los hallazgos del estudio fueron presentados en la reunión científica anual de la American Psychosomatic Society en Savannah, Georgia.

Fuente: Universidad de Connecticut

Deja un comentario