Un estudio reciente publicado en PLOS One encontró que la relación entre los síntomas depresivos y la percepción de la justicia puede depender de cómo una persona percibe su propia posición social.
Los investigadores utilizaron una actividad conocida como Juego del Ultimátum, en la que una persona debe decidir si acepta o rechaza una oferta para repartir una cantidad de dinero. Aunque desde una perspectiva económica aceptar cualquier cantidad sería conveniente, las personas suelen rechazar ofertas muy desiguales porque las consideran injustas.
El estudio incluyó a 274 estudiantes universitarios de China y Malasia. Los participantes respondieron cuestionarios sobre síntomas depresivos y sobre su percepción de estatus socioeconómico. Después evaluaron diferentes repartos de dinero, indicando qué tan justos les parecían y si los aceptarían.
Los resultados mostraron algo interesante: los síntomas depresivos, por sí solos, no determinaron una mayor o menor disposición a rechazar ofertas injustas. El efecto dependió de la percepción que cada persona tenía de su posición social.
Entre quienes se consideraban de alto estatus social, mayores niveles de síntomas depresivos se relacionaron con una mayor tendencia a considerar justas las ofertas desiguales y, por lo tanto, con una menor probabilidad de rechazarlas.
Los investigadores plantean que una posible explicación es que estas personas suelen tener mayores expectativas de recibir un trato justo. Cuando la realidad contradice esas expectativas, reconocer el trato injusto puede generar malestar. Ante los síntomas depresivos, algunas personas podrían reducir esa incomodidad reinterpretando la situación y convenciéndose de que el trato recibido es más aceptable de lo que realmente es.
Esto podría funcionar como una estrategia psicológica para disminuir el malestar inmediato, aunque también puede conducir a decisiones menos favorables para la persona.
Es importante señalar que el estudio no se realizó con pacientes diagnosticados con depresión clínica, sino con estudiantes que presentaban diferentes niveles de síntomas depresivos. Por ello, los resultados no permiten afirmar que todas las personas con depresión reaccionen de esta manera.
La investigación muestra, en todo caso, que la depresión puede influir no solo en nuestro estado de ánimo, sino también en la manera en que interpretamos las relaciones sociales, el trato que recibimos y lo que consideramos justo o injusto. Comprender estos procesos puede ayudar a identificar cuándo nuestras emociones están influyendo en la manera en que evaluamos situaciones importantes.
Referencias:
Título: Subjective socioeconomic status moderates depression’s impact on fairness perception in the ultimatum game: A moderated mediation model.
Autores: Yin Hanmo, Rozainee Khairudin, Shi Yixin, Zhang Xi, Chen Xinyu, Syakirien Yusoff y Nasrudin Subhi.
Publicado en: PLOS One.
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