Un estudio reciente publicado en el Journal of Sports Sciences reveló que la principal diferencia entre jugadores de ajedrez principiantes y expertos no está solamente en calcular muchas jugadas futuras, sino en la capacidad de reconocer patrones en el tablero. Incluso los jugadores novatos recuerdan mejor posiciones reales de una partida que configuraciones aleatorias de piezas, lo que demuestra que el cerebro empieza a desarrollar “mapas visuales” del juego desde etapas tempranas.
Los investigadores analizaron a 51 estudiantes universitarios con experiencia básica en ajedrez. Los participantes realizaron pruebas de memoria, planificación y reconocimiento visual. Después observaron distintas posiciones de ajedrez durante cinco segundos y debían reconstruirlas en un tablero electrónico.
Los resultados mostraron que los principiantes podían recordar con mucha más precisión las posiciones reales de juego que las posiciones sin sentido. Esto indica que, aun con poca experiencia, el cerebro comienza a agrupar piezas y movimientos en patrones familiares, una habilidad que los expertos dominan ampliamente.
El estudio también encontró que la capacidad para reconocer estos patrones fue el mejor predictor del nivel de habilidad de los jugadores, incluso más importante que otras capacidades cognitivas como la memoria de trabajo o la flexibilidad mental. En otras palabras, los jugadores mejoran más rápido cuando desarrollan una “biblioteca mental” de posiciones conocidas.
Los expertos utilizan un proceso llamado “segmentación”, que les permite observar grupos completos de piezas como una sola unidad de información. Gracias a esto pueden analizar posiciones complejas con rapidez y tomar decisiones casi intuitivas.
Los investigadores consideran que estos hallazgos podrían cambiar la forma en que se enseña ajedrez. En lugar de enfocarse únicamente en cálculos complicados, recomiendan que los principiantes practiquen desde el inicio el reconocimiento de patrones visuales y posiciones comunes del juego.
Aunque el estudio tuvo limitaciones —como el uso de pruebas en laboratorio y jugadores sin clasificación oficial—, ofrece nuevas pistas sobre cómo se desarrolla la inteligencia ajedrecística. Futuras investigaciones podrían analizar si entrenar específicamente la memoria visual acelera el aprendizaje y ayuda a los nuevos jugadores a alcanzar niveles más altos en menos tiempo.
Referencias:
Título: Cognitive foundations of chess performance in novice players.
Autores: Isidoro Astudillo-Sandoval, Javier Sánchez-López, Marika Berchicci, Alma Janeth Moreno-Aguirre, Bernarda Téllez-Alanis y Gerardo Maldonado-Paz.
Publicado en: Journal of Sports Sciences.
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