SALUD MENTAL

La dieta mediterránea está vinculada a una mejor función cognitiva

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Una nueva investigación se suma al creciente cuerpo de evidencia que muestra los beneficios cognitivos y de salud mental de comer una dieta mediterránea; rica en verduras, granos integrales, pescado y aceite de oliva.

Según un análisis de datos de dos estudios importantes, los investigadores encontraron que los participantes que se adhirieron más a una dieta mediterránea exhibieron una mejor función cognitiva. Entre estos sujetos, el alto consumo de pescado y verduras parece tener el mayor efecto protector sobre la cognición.

Investigadores del National Eye Institute (NEI), parte de los Institutos Nacionales de Salud, dirigieron el análisis de datos del Estudio de Enfermedades de los Ojos Relacionadas con la Edad.

“No siempre prestamos atención a nuestras dietas. Necesitamos explorar cómo la nutrición afecta a nuestro cerebro”, dijo Emily Chew, directora de la División de Epidemiología y Aplicaciones Clínicas NEI y autora principal de los estudios.

El equipo de investigación analizó los efectos de nueve componentes de la dieta mediterránea en la función cognitiva. La dieta mediterránea enfatiza el consumo de frutas enteras, verduras, granos enteros, nueces, legumbres, pescado y aceite de oliva, así como la reducción del consumo de carnes rojas y alcohol.

El equipo de investigación evaluó a los sujetos con respecto a su dieta al comienzo de los estudios. Un primer estudio evaluó la función cognitiva de los participantes a los cinco años, mientras que un segundo estudio evaluó la función cognitiva en los sujetos al inicio del estudio y nuevamente dos, cuatro y 10 años después.

Los investigadores utilizaron pruebas estandarizadas basadas en el examen de estado mental modificado para medir la función cognitiva de los participantes, así como otras pruebas. El equipo evaluó la dieta con un cuestionario que preguntaba a los participantes sobre el consumo promedio de cada componente de la dieta mediterránea durante el año anterior.

Los resultados revelan que los participantes con la mayor adherencia a la dieta mediterránea tenían el menor riesgo de deterioro cognitivo. El alto consumo de pescado y verduras parece tener el mayor efecto protector. Los participantes con el mayor consumo de pescado tuvieron la tasa más lenta de deterioro cognitivo.

Las diferencias numéricas en los puntajes de la función cognitiva entre los participantes con la adherencia más alta versus más baja a una dieta mediterránea fueron relativamente pequeñas, lo que significa que las personas probablemente no verán una diferencia en la función diaria. Pero a nivel de población, los efectos muestran claramente que la cognición y la salud neuronal dependen de la dieta.

El equipo de investigación también descubrió que los participantes con el gen ApoE, que los pone en alto riesgo de enfermedad de Alzheimer, en promedio tenían puntajes de función cognitiva más bajos y un mayor declive que aquellos sin el gen. El Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo irreversible.

Los beneficios de una estrecha adherencia a una dieta mediterránea fueron similares para las personas con y sin el gen ApoE, lo que significa que los efectos de la dieta en la cognición son independientes del riesgo genético de la enfermedad de Alzheimer.

Estudios anteriores han demostrado que comer una dieta mediterránea puede retrasar la pérdida de memoria y reducir la pérdida de volumen cerebral en adultos mayores.

Los hallazgos se publicaron en la revista Alzheimer’s and Dementia.

Fuente: NIH/National Eye Institute

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