OTRAS FUENTES

La OMS considera clave la salud mental dentro de la Cobertura Sanitaria Universal

la-oms-considera-clave-la-salud-mental-dentro-de-la-cobertura-sanitaria-universal
Avatar
Edición de Contenido por Gloria Remírez

Asimismo, pretende promover políticas en este ámbito de la salud, defensa de Derechos Humanos e intervenciones escalonadas y servicios de calidad para personas con problemas de salud mental, incluyendo el uso de sustancias y los trastornos neurológicos. 

Para justificar su propuesta, y definiendo la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de enfermedad o enfermedad”, la OMS recuerda que no puede haber salud ni desarrollo sostenible sin salud mental. De hecho, señala, “las condiciones de salud mental representan 1 de cada 5 años vividos con discapacidad, lo que lleva a más de un billón de dólares anuales en pérdidas económicas”. A este respecto, manifiesta que los problemas de salud mental son comunes entre las personas afectadas por enfermedades transmisibles -por ejemplo, VIH y TB-, y no transmisibles (ENTs) –como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares-, y, especialmente frecuentes en poblaciones afectadas por crisis humanitarias y otros tipos de adversidad.

A su vez, la Organización deplora que la salud mental siga siendo una parte descuidada de las iniciativas mundiales para la mejora de la salud, y lamenta las graves violaciones de Derechos Humanos, discriminación y estigma que sufren las personas con estas problemáticas, unido a una cobertura de tratamiento extremadamente baja, y una falta de provisión de servicios, aún a pesar de que la atención eficaz basada en la evidencia está disponible.

Por todo lo anterior, y contribuyendo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la OMS plantea su Iniciativa Especial de Salud Mental, mediante la cual se trabajará hacia una visión en la que todas las personas alcancen el más alto nivel de salud mental y bienestar, en línea tanto con los indicadores de su Plan de Acción Mundial de Salud Mental 2013-2020, como con las recomendaciones de la Comisión Lancet sobre salud mental global y desarrollo sostenible (orientadas a ampliar la agenda global de salud mental, enfocándose en la reducción de la brecha de tratamiento y en la mejora de la salud mental de poblaciones enteras, así como en la disminución de la contribución de los trastornos mentales a la carga global de la enfermedad, abordando las carencias en la prevención y la calidad de la atención).

Tal y como prevé la Organización, para 2023, la Cobertura Sanitaria Universal planteada en su iniciativa, garantizará el acceso a una atención de salud mental comunitaria de calidad y asequible, para 100 millones de personas más. La consecución de este objetivo, se traducirá en un incremento del 50% de la cobertura de problemas graves de salud mental y una reducción de la mortalidad por suicidio en un 15%. Se espera también que, para 2030, se reduzca un tercio de la mortalidad prematura por ENT a través de la prevención, el tratamiento y la promoción de la salud mental y el bienestar, y se refuerce la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias, incluido el abuso de estupefacientes y el uso nocivo de alcohol.

Para ello, recomienda implementar dos acciones estratégicas (cada una de ellas con diferentes resultados esperados): la primera, avanzar en políticas de salud mental, defensa y derechos humanos, y la segunda, llevar a cabo intervenciones escalonadas y servicios en entornos comunitarios, de salud general y especialistas.

Con el apoyo de la OMS, cada país evaluará la situación actual de las necesidades de atención de salud mental a lo largo del tiempo y diseñará enfoques para la implementación específica en su contexto.

La Iniciativa Especial de Salud Mental se ha establecido bajo una serie de supuestos, entre ellos, los siguientes:

  • La necesidad de integrar la atención de la salud mental en todos los niveles de atención de la salud, incluidos los servicios comunitarios, servicios especializados y de Atención Primaria. En este sentido, considera clave dicha integración para lograr la Cobertura Sanitaria Universal y asegurar un alcance óptimo para la mayor cantidad de individuos, familias y comunidades.

  • Centrarse en el curso de la vida, “sin dejar a nadie atrás”. Esto incluye a mujeres, hombres, niñas y niños de todas las culturas, contextos, condiciones de salud y en todas las fases de la vida.

  • Respetar las normas internacionales de Derechos Humanos, en particular la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas con discapacidad, y los principios de capacidad jurídica, libertad, no discriminación, participación e inclusión de personas con problemas de salud mental.

  • Adaptabilidad al contexto local y sus recursos disponibles, cultura, idioma, estructuras sociales, género y capacidades; y en respuesta a los determinantes sociales, ambientales y económicos de la salud.

  • Compromiso con un enfoque multisectorial, lo que supone la necesidad de trabajar con individuos, familias y comunidades en un conjunto priorizado de intervenciones en fases críticas basadas en las necesidades específicas del país.

  • Compromiso de colaboración con Gobiernos, Organizaciones de las Naciones Unidas y ONGs, Ministerios de salud de los Estados miembros y otras entidades gubernamentales relevantes, además de otras partes interesadas.

Se puede acceder al documento desde la página Web de la OMS, o bien directamente a través del siguiente enlace:

Special initiative for mental health (2019-2023)

Deja un comentario