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La Psicología y la lucha contra el cambio climático, una alianza necesaria

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Edición de Contenido por Gloria Remírez
La Psicología y la lucha contra el cambio climático, una alianza necesaria
La Psicología y la lucha contra el cambio climático, una alianza necesaria

Infocop | 03/04/2020 6:11:00

Existe un consenso científico general de que el cambio climático está causado por el factor humano, es decir, que el crecimiento poblacional, nuestras pautas de consumo y nuestro uso de la energía tienen un impacto sin precedentes en el medio ambiente (Stern 2000; Swim et al., 2009). En la medida en que la Psicología como disciplina centra sus esfuerzos en entender y cambiar la conducta humana es fácil comprender las valiosas aportaciones que la Psicología puede hacer para mejorar la vida de las personas frente a la amenaza del cambio climático y el importante papel que está empezando a cobrar en este ámbito.

Este reconocimiento actualmente se ha visto reflejado en que, por primera vez, un grupo de psicólogos, junto a otros científicos (economistas, climatólogos, ingenieros…), ha pasado a formar parte del equipo internacional de expertos encargado de elaborar el próximo Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la Organización de Naciones Unidas (Sixth U.N. Intergovernmental Panel on Climate Change – IPCC), lo que implica que la voz de la Psicología será tenida en cuenta para la elaboración de políticas de acción sobre cambio climático en todo el mundo. Si tenemos en cuenta que en este sexto informe se ha solicitado la colaboración de cinco profesionales de la Psicología (frente al único psicólogo que colaboró en la edición anterior), se puede inferir que la Psicología se está convirtiendo en una gran aliada en este campo (Greenbaum, 2020)..

Fuente: www.pexels.com Artista:

Markus Spiske Fecha descarga: 11/02/2020

Otro ejemplo más se puede observar en la creación, el año pasado, del Centro para el Cambio Climático y las Transformaciones Sociales (Centre for Climate Change and Social Transformations– CAST) por parte del Gobierno de Gales, liderado por una doctora y profesora de Psicología de la Universidad de Cardiff, Lorraine Whitmarsh y, que con una inversión inicial cercana a los seis millones de euros, está trasladando el conocimiento derivado de la Psicología a la puesta en marcha de programas contra el cambio climático en estrecha colaboración con la industria, el gobierno local y nacional y las organizaciones no gubernamentales de la zona. Así, aunque la Psicología del cambio climático es un área emergente, está proporcionando sus primeros frutos al poner al servicio de la población y de los responsables políticos el conocimiento derivado de años de investigación y, lo más importante, plasmando este conocimiento en acciones concretas.

Tal y como han demostrado múltiples estudios, el conocimiento psicológico puede resultar especialmente provechoso para prácticamente todas las necesidades que se derivan de la realidad de esta crisis climática mundial, como por ejemplo, para desarrollar programas y acciones a nivel individual, comunitario y social para la prevención y lucha contra el cambio climático (campañas para reducir el consumo de plástico, las emisiones de carbono, el consumo de agua, etc.), para generar propuestas que faciliten la adaptación de la población al cambio climático emergente o para proporcionar atención directa para los problemas de estrés y ansiedad asociados al impacto psicológico del calentamiento global y otras consecuencias de la crisis climática, sobre todo, en ciertas regiones y poblaciones especialmente castigadas por este cambio (Swim et al., 2009).

Intentar resumir todas las aportaciones de la Psicología en la lucha contra el cambio climático escapa al objetivo de la presente introducción (un análisis reciente del estado de la cuestión puede consultarse en Clayton, 2019). No obstante, un área de especial preocupación se ha centrado en identificar los procesos que influyen en la visión de la población sobre el cambio climático y en las barreras y estrategias para motivar a la población a la acción en esta lucha (Wong-Parodi, & Feygina, 2020). Y es que, a este respecto, existe un escollo fundamental: a pesar de que los pronósticos sobre el cambio climático están manifestándose en la actualidad de manera dramática y tangible y del reconocido impacto del comportamiento humano en estos cambios, la población sigue sin involucrarse de manera activa en acciones “proambientales” para frenar esta crisis (Hornsey & Fielding, 2019). Parte de este problema proviene de lo que se ha denominado el “escepticismo climático”, es decir, la tendencia a negar que el cambio climático está ocurriendo y que se debe al comportamiento del ser humano, y que se ha hecho especialmente patente en los medios de comunicación, en los debates en la calle y en las redes sociales durante los últimos meses en oposición al movimiento social liderado por la joven activista Greta Thunberg. De hecho, la creencia de que el cambio climático es un engaño es una de las teorías de la conspiración más respaldadas en el mundo, que se mantiene a pesar de que los propios escépticos son conscientes y saben que los científicos y políticos creen que el cambio climático es una realidad (Cook et al., 2016).

Para ayudar a explicar este fenómeno y ponerle remedio, la investigación psicológica ha realizado interesantes aportaciones. Por ejemplo, diversas investigaciones han puesto en evidencia que una de las variables que más influye en las creencias sobre el cambio climático, no es tanto el haber sufrido en primera persona los estragos de un suceso climático extremo o conocer las evidencias científicas sobre el cambio climático, sino la afiliación política, la ideología sobre el libre-mercado o los valores culturales personales (Hornsey & Fielding, 2019). Estos resultados implican que el escepticismo climático no debe combatirse con la presentación repetitiva de las cifras y datos científicos (una tendencia habitual, que se conoce como “modelo del déficit”), sino que las campañas de comunicación eficaces son aquellas que se centran en enmarcar el mensaje sobre el cambio climático dentro de los valores y creencias de la persona. Por tanto, la meta es identificar las motivaciones del grupo al que se dirige el mensaje y presentar argumentos que se alineen con dichas motivaciones. De esta manera, algunos estudios realizados en EE.UU. han demostrado que los mensajes para promover conductas proambientales en personas con ideología conservadora son más eficaces si se presentan como una forma “para mejorar y preservar el estilo de vida americano” frente a otro tipo de mensajes fundamentados en la urgencia y gravedad de la crisis climática (Feygina, Jost y Goldsmith, 2010). Esta aproximación está permitiendo el desarrollo de nuevas campañas de concienciación de la población. No obstante, estos estudios son tan sólo un ejemplo de la utilidad del conocimiento psicológico en este campo. Como se ha mencionado anteriormente, las líneas de investigación y acción de la Psicología en la lucha contra el cambio climático son amplias y muy variadas.

Asimismo, la emergencia de la crisis climática no sólo está poniendo en valor el conocimiento psicológico sino que está impulsando, por necesidad, cambios profundos y transformadores en la forma de trabajar de los expertos implicados, fomentando la interdisciplinariedad y el trabajo conjunto y coordinado a gran escala entre expertos de muy diferentes disciplinas: Economía, Ingeniería, Sociología, Políticas, Psicología….

Dentro del campo de la Psicología y fruto de esta necesidad, el pasado mes de noviembre se celebró en Lisboa la primera Cumbre Internacional sobre Psicología y Salud Global, para tratar el papel de la Psicología en la lucha contra el cambio climático. El encuentro, organizado de forma conjunta por la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association- APA) y la Ordem dos Psicologos Portugueses, tuvo un éxito sin precedentes, reuniendo a los principales representantes de la Psicologia de más de 40 países de todo el mundo, que firmaron una declaración conjunta afirmando su compromiso en esta lucha. Dicha declaración ha sido adherida actualmente por más de 80 asociaciones de Psicología y está siendo plasmada a través de acciones específicas en cada uno de los países firmantes. De esta manera, y como resultado de este compromiso adquirido, el Consejo General de la Psicología (COP) acaba de crear un Grupo de Trabajo sobre psicología y medio ambiente, que cuenta con un presupuesto asignado y que está formado por expertos especializados en el área que trabajarán para promover el desarrollo profesional de la Psicología  en aspectos como el cambio climático y el calentamiento global, el impacto psicológico del hábitat humano, la relación de la Psicología con los Objetivos del Desarrollo Sostenible y el bienestar humano y su relación con el medio ambiente.

Referencias:

Clayton, S. (2019). Psicología y cambio climático. Papeles del Psicólogo, 40, 3, 167-173.

Cook, J., Oreskes, N., Doran, P. T., Anderegg, W. R., Verheggen, B., Maibach, E. W., … & Nuccitelli, D. (2016). Consensus on consensus: a synthesis of consensus estimates on human-caused global warming. Environmental Research Letters, 11(4), 048002.

Feygina, I., Jost, J. T., & Goldsmith, R. E. (2010). System justification, the denial of global warming, and the possibility of “system-sanctioned change.” Personality and Social Psychology Bulletin, 36, 326–338.

Greenbaum, Z. (2020). Increasing action on climate change. Monitor on Psychology, 51(1). http://www.apa.org/monitor/2020/01/cover-trends-climate-change.

Hornsey, M. J., & Fielding, K. S. (2017). Attitude roots and jiu jitsu persuasion: Understanding and overcoming the motivated rejection of science. American Psychologist, 72, 459–473.

Hornsey, M.J., y Fielding, K.S. (2019). Understanding (and reducing) inaction on climate change. Social issues and policy Review, 0, 1-33.

Stern, Paul C. (2000), “New Environmental Theories: Toward a Coherent Theory of Environmentally Significant Behavior,” Journal of Social Issues, 56 (3), 407–24.

Swim, J., Clayton, S., Doherty, T., Gifford, R., Howard, G., Reser, J., … & Weber, E. (2009). Psychology and global climate change: Addressing a multi-faceted phenomenon and set of challenges. A report by the American Psychological Association’s task force on the interface between psychology and global climate change. American Psychological Association, Washington.

White, K., Habib, R. y Hardisty, D.J. (2019). How to shift consumer behaviors to be more sustainable: a literature review and guiding framework. Journal of Marketing, 83, 3, 22-49.

Wong-Parodi, G., & Feygina, I. (2020). Understanding and countering the motivated roots of climate change denial. Current Opinion in Environmental Sustainability.

viernes, 3 de abril de 2020 @ Infocop Online • 

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