SALUD MENTAL

Las buenas acciones pueden reducir la ansiedad social

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Mantenerse ocupado en actos de bondad puede ayudar a las personas con ansiedad social a que se integran en los grupos sociales y puedan llevar una vida más satisfactoria y plena.

En un nuevo estudio, las investigadoras canadienses Jennifer Trew de la Universidad Simon Fraser y Lynn Alden de la Universidad de British Columbia, estudiaron si las buenas acciones mejorarían la calidad de vida entre las personas con ansiedad social.

Según explican las autoras, los que sufren de ansiedad social son tímidos y sus relaciones sociales con otros hacen que se sientan amenazados o con ansiedad y por esto a menudo evitan activamente socializar.

Aunque este comportamiento los protege de la angustia y la posible vergüenza, pierden el apoyo y la intimidad que se ganan al tener relaciones con los demás. Estas personas tienen menos amigos, se sienten inseguros en la interacción con los demás, y a menudo no experimentan la intimidad emocional, incluso con sus relaciones más cercanas.

Estudios anteriores han demostrado que la realización de actos de bondad aumenta la felicidad y puede dar lugar a interacciones positivas y una mejor percepción del mundo en general.

El estudio investigó si, con el tiempo, la naturaleza pro-social de la bondad cambia el nivel de ansiedad que las personas con ansiedad social que experimentan mientras tienen interacciones con los demás, y si les ayuda a participar más fácilmente. La investigación se basa en los hallazgos previos de Alden y Trew sobre el valor que tiene hacer buenas obras a las personas con ansiedad social.

Estudiantes universitarios que experimentaban altos niveles de ansiedad social se inscribieron en el estudio. En total fueron 115 participantes quienes fueron asignados aleatoriamente en tres grupos para el período de intervención de cuatro semanas.

En el primer grupo  realizaron actos de bondad, como lavar los platos de un compañero de habitación, cortar el césped de un vecino, o hacer una donación a una organización de beneficencia. El segundo grupo sólo estaba expuesto a las interacciones sociales y no se le pidió  participar en actos de bondad, mientras que el tercer grupo no participó en ninguna intervención específica y simplemente registraban lo que les pasaba cada día.

Los investigadores descubrieron que en el grupo que prestó activamente una mano de ayuda, los participantes estaban más propensos a participar en situaciones sociales futuras. Este efecto fue más notable en la fase inicial de la intervención.

Estos hallazgos apoyan el valor de los actos de bondad como una estrategia de reducción de la evasión social. Estas acciones ayudan a contrarrestar los sentimientos de posibles rechazos y los niveles temporales de ansiedad y la angustia. La reducción de los sentimientos de ansiedad y angustia también se produjeron más rápido en comparación a los participantes que fueron expuestos solamente a las interacciones sociales sin realizar buenas acciones.

Según Trew y Alden, las intervenciones que implican actos de bondad pueden ayudar a la gente socialmente ansiosa a llevar vidas más satisfactorias.

“Los actos de bondad pueden ayudar a contrarrestar las expectativas sociales negativas mediante la promoción de las percepciones y expectativas positivas del entorno social de una persona”, explicó Trew. “Esto ayuda a reducir sus niveles de ansiedad social y, a su vez, los hace menos propensos a querer evitar situaciones sociales.”

“Una intervención con esta técnica puede  funcionar muy bien desde el principio cuando se llevan a cabo los actos de bondad, ya que los participantes anticipan reacciones positivas de los demás, en respuesta a su amabilidad”, añadió finalmente  Alden.

Fuente: Journal Motivation and Emotion

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