DEPORTIVA

Las redes sociales pueden ser una poderosa herramienta para motivar a las personas a practicar algún deporte

Curación de Contenido por Gustavo Novelo

Una nuevo estudio  indica que  ha encontrado una manera de hacer de la web y las redes sociales herramientas más eficaces para mejorar los hábitos de ejercicio de las personas.

La necesidad es grande ya que la obesidad y otras formas de enfermedades crónicas contribuyen a que los gastos de salud pueden poner en peligro la estabilidad financiera de nuestro país.

En la actualidad, aunque se invierten  millones de dólares en anuncios publicitarios y campañas en los medios sociales, más del 43 por ciento de los estadounidenses tienen niveles insuficientes de ejercicio diario, y casi un tercio son obesos.

En el nuevo estudio al que hacemos referencia, investigadores de la Universidad de Pennsylvania, dirigidos por el Dr. Damon Centola, probaron un motivador  que puede ser más eficaz y mucho más barato que los anuncios promocionales. Este programa fue bautizado con el nombre de “compañeros de salud (health buddies en inglés).”

En un ensayo controlado aleatorio, los investigadores crearon un sitio web donde 217 estudiantes de posgrado se  matricularon en clases de acondicionamiento físico que se daban en el gimnasio de la Universidad de Pennsylvania.

Parte del grupo también recibió mensajes de promoción de la Universidad, incluyendo videos de motivación muy atractivos  que daban consejos de acondicionamiento y hacían hincapié en la importancia del ejercicio.

Mientras tanto, otra parte del grupo no vio los mensajes publicitarios. En lugar de ello, los miembros de este grupo solo fueron colocados en las redes sociales con seis de sus compañeros.

Si bien estos grupos de compañeros se mantuvieron en el anonimato entre sí, los participantes se actualizaban periódicamente sobre los logros de cada uno sobre su acondicionamiento físico. Ellos podrían monitorear el progreso de cada uno en el sitio web, y cuando uno de ellos se inscribía para una clase de fisicoculturismo o yoga, por ejemplo, los otros fueron notificados por correo electrónico.

Como grupo control para las dos intervenciones, estos participantes no recibió mayor seguimiento a través del estudio.

Al final del estudio de 13 semanas, los resultados fueron claros. Los mensajes promocionales causaron un aumento inicial en la asistencia a clases de acondicionamiento  físico, pero los efectos de motivación rápidamente se disiparon. Los mensajes promocionales casi no tenían ningún efecto a largo plazo sobre la participación en este tipo de clases.

En el programa “compañeros de salud”, por el contrario, eran mucho más eficaces en la motivación de las personas para ejercitarse. Conforme pasaban las semanas, los efectos motivadores aumentaron, produciendo un crecimiento sustancial en los niveles de matriculación entre las personas inscritas a este programa.

El estudio utilizó un modelo desarrollado para la dinámica de grupos en línea. Mientras que en las redes sociales más populares, las señales se mezclan entre los positivo y negativo  (mientras un amigo puede hablar sobre como disfruta su clase de spinning, otro puede comentar como disfrutó la noche anterior comiendo pizza acostado en su sofá y viendo televisión). La red en este estudio proporcionó solo  actualizaciones en vivo  de comportamientos positivos.

“Hemos sido capaces de utilizar las señales positivas para formar un circulo de refuerzo que llevó a todos a hacer más ejercicio”, dijo Jingwen Zhang, estudiante graduado y uno de los autores del estudio.

El observar a un amigo realizar una actividad es un gran motivador. De hecho, los científicos y empresarios por igual han entendido desde hace tiempo el poder de la influencia social, tanto positiva como negativamente, en situaciones del mundo real.

Por ejemplo, las señales negativas de comportamiento, aumentan la probabilidad de que los observadores hagan lo mismo. O si los compañeros de secundaria hablan de lo mucho que estudian para una prueba – una señal positiva – hay una mayor probabilidad de que otro compañero tome los libros para estudiar también.

Lo que este nuevo estudio revela es que estas mismas señales positivas de comportamiento también son poderosas en nuestras redes sociales, y se pueden aprovechar para el bien social. Este enfoque podría aplicarse no sólo para fomentar el ejercicio, sino también para promover la vacunación, el cumplimiento en la toma de medicamentos y la atención preventiva.

“Mientras que los mensajes promocionales siguen siendo una de las formas estándar de promover una conducta saludable, son bastante caros”, comentó Centola.

“Lo que nuestros resultados muestran es que no necesariamente se tienen que generar nuevos contenidos en los medios con el fin de llegar a la gente. Sólo tienes que poner a la gente en el tipo de entorno social en el que puedan interactuar entre sí, e incluso aunque la interacción social sea anónima va a crear un cambio de comportamiento”.

Los participantes, de hecho, sabían muy poco acerca de los otros, sin embargo, los resultados indican que incluso una mínima exposición a las señales sociales puede tener efectos fuertes. Simplemente saber que sus compañeros van a clase de yoga es una motivación efectiva para conseguir que se pongan su ropa de entrenamiento – y la tecnología necesaria para compartir esa información es increíblemente rentable.

Los investigadores dicen que los esfuerzos se están realizando para explorar por qué las redes sociales son tan eficaces para aumentar la participación.

Centola y su equipo están analizando también si las personas son motivadas por la competencia o por el apoyo social amigable.

Efectuar el cambio de comportamiento es un enorme desafío. La utilización de herramientas sociales ofrece un nuevo método para ayudar a las personas a perder peso, dejar de fumar, y vivir una vida más saludable.

Fuente: Journal Preventive Medicine Reports

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