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¿Le está matando el trabajo?

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Curación de Contenido por Gloria Remírez

Redacción


Miércoles, 03 de Junio de 2020

Psicología

A medida que millones de personas continúan trabajando desde sus casas durante la pandemia o se les exige que se presenten en sus puestos de trabajo como empleados esenciales, muchos han planteado preguntas acerca de cómo estas condiciones de trabajo afectan a nuestra salud, y no solo en lo que se refiere a COVID-19.

Un nuevo estudio de la Escuela de Negocios Kelley de la Universidad de Indiana encuentra que nuestra salud mental y mortalidad tienen una fuerte correlación con la cantidad de autonomía que tenemos en nuestro trabajo, nuestra carga de trabajo y demandas laborales, y nuestra capacidad cognitiva para lidiar con esas demandas.

“Cuando las exigencias del trabajo son mayores que el control que ofrece el trabajo o la capacidad de un individuo para hacer frente a esas exigencias, hay un deterioro de su salud mental y, en consecuencia, una mayor probabilidad de muerte”, dijo Erik González-Mulé, profesor asistente de comportamiento organizacional y recursos humanos de la Escuela Kelley y autor principal del trabajo.

“Examinamos cómo el control del trabajo – o la cantidad de autonomía que los empleados tienen en el trabajo – y la capacidad cognitiva – o la capacidad de las personas para aprender y resolver problemas – influyen en cómo los factores estresantes del trabajo, como la presión del tiempo o la carga de trabajo, afectan a la salud mental y física y, en última instancia, a la muerte”, dijo. “Y encontramos que los estresantes laborales son más propensos a causar depresión y muerte como resultado de trabajos en los que los trabajadores tienen poco control o para personas con menor capacidad cognitiva”.

Por otro lado, González-Mulé y su coautora, Bethany Cockburn, profesora asistente de administración de la Universidad del Norte de Illinois, encontraron que las exigencias del trabajo resultaron en una mejor salud física y menores probabilidades de muerte cuando se las combina con un mayor control de las responsabilidades laborales.

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(Foto: Pixabay)

“Creemos que esto se debe a que el control del trabajo y la capacidad cognitiva actúan como recursos que ayudan a las personas a hacer frente a los factores estresantes del trabajo”, dijo González-Mulé. “El control del trabajo permite a las personas establecer sus propios horarios y priorizar el trabajo de manera que les ayude a alcanzar sus objetivos laborales, mientras que las personas más inteligentes son más capaces de adaptarse a las exigencias de un trabajo estresante y de encontrar maneras de lidiar con el estrés”.

El estudio apareció en la revista Journal of Applied Psychology. Es una continuación de una investigación anterior que la pareja publicó en 2017, que fue el primer estudio en los campos de la gestión y la psicología aplicada en examinar la relación entre las características del trabajo y la mortalidad.

Los investigadores utilizaron datos de 3.148 residentes de Wisconsin que participaron en una encuesta longitudinal, en la mediana edad, de los Estados Unidos, representativa a nivel nacional. De los participantes de su muestra, 211 murieron durante los 20 años del estudio.

“Los gerentes deben proporcionar a los empleados que trabajan en empleos exigentes un mayor control, y en los empleos en que no es factible hacerlo, una reducción proporcional de las demandas. Por ejemplo, permitir que los empleados establezcan sus propias metas o decidan cómo hacer su trabajo, o reducir las horas de trabajo de los empleados, podría mejorar la salud”, dijo González-Mulé. “Las organizaciones deberían seleccionar a personas con una alta capacidad cognitiva para trabajos exigentes. Al hacer esto, se beneficiarán del mayor rendimiento laboral asociado con empleados más inteligentes, al tiempo que tendrán una fuerza laboral más saludable.

“La COVID-19 podría estar causando más problemas de salud mental, por lo que es particularmente importante que el trabajo no exacerbe esos problemas”, dijo González-Mulé. “Esto incluye dirigir y quizás reducir las demandas sobre los empleados, ser consciente de la capacidad cognitiva de los empleados para manejar las demandas y proveer a los empleados de autonomía, algo que incluso puede ser más importante que antes de que la pandemia comenzara”. (Fuente: NCYT Amazings)